Los nervios encogen a un Racing desdibujado que no sale de la cola

FERROL

Los fallos en defensa se sucedieron en la primera parte, aunque el ataque mantuvo el tipo ante el Izarra

08 feb 2010 . Actualizado a las 13:58 h.

La inquietud se ha instalado en el Racing. Tantas semanas coqueteando con la zona de descenso lo han convertido en un manojo de nervios, poco habituado a pelear por la permanencia en Segunda B. Solo así se explica la cadena de errores en defensa que le tuvo contra las cuerdas durante gran parte del primer tiempo en Estella. Y solo así se entienden sus dificultades, el esfuerzo enorme que tuvo que realizar para empatar contra un recién ascendido, un rival voluntarioso como el Izarra, con solo dos jugadores que viven del fútbol.

El Racing se enredó solito en defensa para regalar las mejores oportunidades al lzarra ya al inicio. Así llegó el primer gol, después de un balón largo no paró Castiñeiras y que Garrido no solo no supo despejar, sino que además convirtió en un penalti en contra que transformó Conget. Blandito en su zaga, al menos el equipo verde jugaba con cierta chispa en ataque. Gracias a su intensidad, se cobró faltas alrededor del área navarra, su principal argumento hasta el descanso, con cabezazos de Garrido y Castiñeiras.

Gracias a esa insistencia, el Racing se encontró una pena máxima envuelta en papel de regalo. Volaba el balón hacia Juan cuando Aguinaga lo tocó con la mano dentro del área. El innecesario (y valiosísimo) penalti lo transformó Carlier. En medio de las dudas e imprecisiones del Racing emergió la figura de Nacho Calvillo, listo para pensar antes de ejecutar, rápido para jugar de primeras y crear peligro por la banda izquierda. No bastó.

Ni siquiera la mejoría en ataque tranquilizó a la zaga. Castiñeiras falló en un despeje, Reguero abandonó su portería rumbo a ninguna parte en la banda derecha y Koeman cruzó demasiado un balón que se paseo junto a la línea de gol y al que no llegó Bruno.

Más sereno

A la media hora por fin se serenó el Racing, que llegó con centros de Jesús Varela, con travesuras de Calvillo, con algún centro de Malafaia... No bastó.

Algo más centrado en el segundo tiempo, el Racing tuvo la jugada del partido a los diez minutos de la reanudación. Rubén Pérez peinó un balón que le quedó a Calvillo de cara dentro del área, pero el árbitro pasó por alto su derribo. La acción pudo valer el triunfo del Racing, que no hizo mucho más en el segundo tiempo.

El equipo verde lo fió casi todo a los contragolpes, ante un rival directo por la salvación que apretaba lo suyo, con Ederra, con Guembe, con Koeman. Al Racing se le complicó todavía más la tarde cuando perdió a Jesús Varela, expulsado en el minuto 88.

Solo la entrada de Pablo Rey dio frescura al ataque racinguista. Ya con el tiempo cumplido, el ferrolano tuvo la última oportunidad, cuando lanzó un buen tiro con la izqquierda que se fue por muy poco.