Desde hace unas cuantas jornadas, no tiene Quique Setién problemas para escoger a su referencia en ataque. Aunque, si se cambia el punto de vista, podría decirse que los sufre todos, pues su elección se extendía a un abanico de una sola opción: Losada. Alrededor del vigués, eso sí, sí aumentaban las posibilidades, con Mauro Poratti y Xaime Noguerol. Las lesiones habían apartado del horizonte a los otros dos arietes con los que cuenta el Lugo, Sergio y Maikel, que esta semana ya se han ejercitado con normalidad y plantearán un atasco ofensivo al entrenador, que deberá decidir quién, o quiénes, juegan o se quedan fuera de la convocatoria del domingo para recibir al Montañeros.
Maikel ya ha disfrutado de minutos en los dos últimos partidos. Volvió al campo el día del Palencia, después de que las lesiones de Arroyo y Cristóbal dejaran al equipo en cuadro. Salió en la segunda mitad, casi como única opción, y jugó por la banda derecha en el ataque. Ante la Ponferradina, admitió haberse encontrado mejor. El coruñés había sido, hasta su lesión en el tórax, el único fijo en la punta de ataque para Setién, que acostumbró en las primeras jornadas a colocar en su once a dos delanteros. Cambiaba el acompañante, primero Losada y después Sergio. Ya recuperado, reconoce que espera mejorar su ritmo de competición a base de juego, aunque asume que ha de ser el entrenador el que decida.
Sergio, a punto
El que más difícil lo tenía para volver, a tenor de la evolución en las últimas semanas de su lesión de tobillo, era Sergio. El Obús de Portomarín no daba con la tecla que atenuase el dolor, y tampoco parecía muy claro el diagnóstico. Pero esta semana ya se ha podido entrenar al ritmo de los demás. Lleva una protección en la articulación, un vendaje «por seguridad, más que nada», y se ve en condiciones de estar a disposición del míster al mismo nivel que sus compañeros. «Alguna pequeña molestia sigo teniendo, pero puedo trabajar perfectamente sin tener que tomar nada», dice. O lo que es lo mismo, sin tener que infiltrarse o, como sucedió contra el Palencia en el Ángel Carro, sin necesidad de recibir antiinflamatorio intramuscular.
Lo que ya no sabe Sergio, ni quiere aventurar, es si entrará en la lista para este domingo. «Hombre, me gustaría, como a todos, entrar en el equipo, pero lo importante es que se gane», afirma. Sí tiene claro que, a día de hoy, con todos los delanteros a disposición del míster, se complican las opciones para hacerseun hueco, ya no en el once, sino en la convocatoria: «Creo que estamos todos, y hace mucho tiempo que no sucedía».
Aumenta la competencia
«Tenemos una plantilla en la que puede jugar cualquiera, y eso hay que demostrarlo en los entrenamientos», recuerda Sergio. Y es que otro de los implicados, Losada, está en racha, con tres goles en las tres últimas jornadas. «Cuando todos están bien, tenemos que trabajar al doscientos por cien», dice el delantero, y eso redunda en la calidad de las sesiones de preparación.
También queda por ver en qué medida afecta la recuperación total de Sergio y Maikel a otros dos de los futbolistas que se encuentran en un mejor momento en el equipo, caso de Mauro Poratti y de Noguerol. Ambos han respondido con creces a la confianza que les ha otorgado Setién.
Poratti, que comenzó la temporada lesionado, se ha hecho con un hueco en el once, y muestra una gran capacidad de adaptación a todos los papeles que le otorga el entrenador, aunque ya lleva unas cuantas jornadas de acompañamiento de Losada en el puesto de mediapunta. Su libertad y movilidad, sumadas al entendimiento con los mediocentros, son sus principales señas de identidad, como las de Noguerol, que ha actuado últimamente en las bandas, tanto en la derecha como en la izquierda, y rendido en ambas posiciones, sin ser las suyas.