El miedo escénico a Riazor hace que el Madrid pida la cautelar para Ronaldo

DEPORTES

Los blancos apurarán sus opciones para poder contar con el luso, que incluso viajará con el equipo a Galicia

29 ene 2010 . Actualizado a las 10:32 h.

Cristiano estará en A Coruña. Ahora solo resta saber si vendrá de paseo o a jugar el partido que su equipo disputará mañana por la noche en el estadio de Riazor. La duda se mantendrá hasta que el Comité de Disciplina Deportiva decida hoy si concede o no la cautelar al portugués y le permite alinearse contra el Deportivo mientras espera a conocer, la próxima semana, si se le mantiene la sanción de dos partidos que ayer ratificó Apelación.

El Real Madrid vio frustrado su penúltimo intento de evitar el castigo a su mejor jugador por el golpe que originó su expulsión ante el Málaga tras fracturar el tabique nasal del defensa Mtiliga. Los servicios jurídicos del club blanco habían dirigido un escrito a Apelación solicitando que levantara la pena fijada por Competición, al considerar que el acta arbitral que recoge la acción de Cristiano estaba incompleta. «Le falta algo», argumentaban desde el Bernabéu, insistiendo en que el colegiado no se pronunciaba sobre si el futbolista había visto la tarjeta roja por actuar de forma peligrosa o de forma violenta.

Apelación, sin embargo, respondió ayer indicando que «el recurrente trata de atenerse a una interpretación formal o literal de los términos del acta para deducir que 'golpear con el brazo en la cara a un jugador contrario provocándole una hemorragia nasal' no supone relatar ninguna acción sancionable».

En cuanto al argumento de que supuestamente medió provocación, en el escrito de resolución se aclara que «no procede por la absoluta desproporción entre los ataques de quien resultó lesionado (Mtiliga) y la respuesta que recibió».

La respuesta desmonta punto por punto todas las objeciones del Real Madrid al acta arbitral y a la decisión del Comité de Competición, pero no frena el interés blanco por contar con su estrella en un campo que se le atraganta desde hace casi veinte años. El recurso a Disciplina Deportiva solicitando la cautelar es el último paso del derecho al pataleo del equipo de Pellegrini, que prefiere perder a Cristiano Ronaldo en las citas ante el Espanyol y el Xerez, ya sin miedo escénico mediante.