El suizo vence a Davydenko y se medirá a Tsonga por un puesto en la final.
27 ene 2010 . Actualizado a las 19:23 h.El suizo Roger Federer aseguró una semana más el puesto de número uno del mundo al vencer al ruso Nikolay Davydenko, por 2-6, 6-3, 6-0 y 7-5, en dos horas y 36 minutos, y clasificarse para las semifinales del Abierto de Australia.
Si Federer hubiera perdido y Novak Djokovic lograba el título al final del torneo, el suizo hubiera visto como su corona pasaría a la cabeza de serbio. Pero con su victoria, Federer aseguró salir el próximo lunes al frente de la clasificación mundial y sumar su 268 semana como líder de la ATP.
Así igualará al estadounidense Jimmy Connors en el número de semanas. De paso, detuvo a Davydenko que le había ganado en las dos últimas ocasiones, en la Copa Masters de Londres el año pasado y en Doha en éste, siendo ahora el balance de 13-2 para el de Basilea.
El suizo agrandó además su récord personal en semifinales de Grand Slam, ahora con 23 consecutivas. No pierde en una ronda anterior desde 2004 en la tercera de Roland Garros, frente al brasileño Gustavo Kuerten.
Federer se hizo con un encuentro que perdía por 6-2 y 3-1. Ganó 13 juegos consecutivos y niveló la balanza. Davydenko salvó una bola de partido en el décimo con servicio del suizo, y tras un resto explosivo, para igualar 5-5, pero fue quebrado de nuevo en el undécimo.
El ruso llevaba una racha de 13 partidos sin conocer la derrota, desde que ganó la Copa Masters de Londres y su título número 20 en Doha, y luchaba por conseguir por primera vez las semifinales de Melbourne.
Federer se enfrentará con el francés Jo-Wilfried Tsonga (10), que se tomó una dulce venganza de la final que perdió en Melbourne ante Djokovic en el 2008, lal ganar por segunda vez en su carrera un partido a cinco sets, al vencer al de Belgrado por 7-6 (8), 6-7 (5), 1-6, 6-3 y 6-1 en una batalla de tres horas y 52 minutos.
El primer partido a cinco sets de su vida lo ganó Tsonga en la ronda anterior al superar al español Nicolás Almagro. Ya en la Rod Laver Arena, donde el público estuvo siempre de su lado y donde se dio a conocer al mundo, el francés se recuperó después de ir perdiendo por dos sets a uno, cuando el serbio bajó su nivel.