El Racing gana sin despeinarse ante un Celta B inoperante por las bajas

Juan Villar

FERROL

El cuadro celeste no realizó ningún tiro entre los tres palos hasta los diez últimos minutos del encuentro

25 ene 2010 . Actualizado a las 12:08 h.

El Racing abandona los puestos de descenso gracias a su victoria de ayer en Balaídos, donde se mostró muy superior a un Celta B con demasiadas bajas y que en ningún momento puso en problemas a los verdes.

El equipo ferrolano ganó casi con la ley del mínimo esfuerzo, e incluso si aprovecha todas sus ocasiones la goleada pudo haber sido de escándalo, porque asedió con mucha frecuencia la portería de Sergio.

A los dos minutos de juego el Racing ya dio su primer aviso con una internada por la banda derecha, donde encontró un pasillo durante todo el encuentro, que acabó en un centro de Juan Martínez que cruzó toda el área pequeña al que Carlier no llego por poco.

El dominio estuvo repartido por igual durante el primer cuarto de hora, pero los celestes se estrellaban cada vez que pasaban del centro del campo en la tela de araña racinguista. Los de Milo echaron en falta a su referencia ofensiva, Oriol Riera. El juvenil Uru estaba perdido y desasistido. En el centro del campo Nico y Malafaia se hinchaban a recuperar balones y cada contra ferrolana sacaba a relucir la debilidad de la improvisada defensa viguesa.

A partir del minuto quince las llegadas visitantes empezaron a ser cada vez más frecuentes y a la media hora, en un espacio de cuatro minutos, los visitantes dejaron el partido encarrilado con los goles de Malafaia y el ex céltico Jesús Varela.

Cuatro minutos de sentencia

El primero llegó tras un centro de Carlier que sacó la defensa celeste y quedó muerto en la frontal donde Malafaia lanzó un derechazo que se coló en la portería. En el siguiente, el Racing hizo lo que quiso con la indecisa zaga viguesa. Inició la jugada Calvillo, la envió para Malafaia y este la cruzó hacia la derecha por donde entraba Jesús, quien con poco ángulo batió a Sergio en un gran disparo.

Los ferrolanos estaban bailando al rival al ritmo que querían y siguieron haciéndolo casi hasta el final. Si veían necesario un allegro moderato aceleraban el juego y ponían en aprietos a la defensa rival, si querían pausar un poco para conservar su ventaja imponían un adagio con el que dormían a los celestes.

Con una sensación de importancia absoluta se alcanzó un descanso, en el que el técnico local, Milo Abelleira, ya se vio obligado a agotar todos sus cambios.

El Celta B se quedó sin bandas bandas ofensivas y no encontró la fórmula para buscar la reacción. Hasta los diez minutos final no había realizado ningún tiro a puerta. El primero fue a cargo de Álex López que cogió un rechace en buena situación, pero se encontró con Reguero.

Más oportunidades

Antes, el Racing ya había perdonado la sentencia definitiva en varias ocasiones claras a cargo de Rubén Pérez tras pase de Curro Vacas, y otra de Marcos que tras romper el fuera de juego se plantó ante Sergio pero al querer regatearlo se escoró demasiado y perdió la posibilidad de remate.

Resultado final inapelable y el Celta B que se complica la vida al ver la zona de descenso cada vez más de cerca, mientras el Racing ve un atisbo de luz.