El Celta B paga con una derrota su escasa aportación en ataque

Área 11

FUTBOL GALLEGO

18 ene 2010 . Actualizado a las 11:37 h.

El Celta B salió derrotado de su visita a Zamora en un encuentro en el que los locales dominaron de principio a fin, imponiendo su ley ante un filial celeste que no supo encontrar nunca la manera de acercarse a la portería contraria, sobre todo en la segunda parte. Y es que si en la primera aún hizo algo el cuadro vigués a nivel ofensivo, tras el descanso, con el Zamora por delante en el marcador, hizo muestras de una total inoperancia en ataque ante un rival cerrado atrás que no sufrió en ningún momento. Tanto es así que los zamoranos, viendo que no corrían peligro, acabaron por estirar de nuevo sus líneas y lanzarse en busca de nuevos goles que no llegaron solo por la falta de puntería de sus delanteros.

Primera mitad fría, con poco juego, aunque con más dominio territorial del equipo zamorano, que tuvo las mejores ocasiones para inaugurar el marcador. La primera ocasión del encuentro llegó en el minuto 14 de partido, y cayó del bando vigués, en un disparo de Alba que el meta local, Félix, envió a córner. Tardó el Zamora en poner la replica y no fue hasta el filo de la media hora de juego cuando consiguió superar el entramado defensivo de los gallegos para llevar el peligro a la portería de Sergio. La jugada fue de Iker, que centró para Yago, pero el cabezazo desviado de este se fue fuera. Eran los mejores momentos del equipo local, que poco después gozó de una gran oportunidad en un centro chut de Ferreiro que a punto estuvo de sorprender a Sergio que, en dos tiempos, evitó que el balón entrase en su portería. Lo que ya no pudo evitar el cancerbero vigués fue el disparo raso y cruzado de Víctor Gomis en el minuto 43, que se convirtió en el 1-0 con el que se llegó al descanso.

Sin capacidad de reacción

El segundo tiempo hubo mas de lo mismo, con un Zamora controlando cómodamente la situación ante un Celta que fue un querer y no poder. Y es que el filial vigués salió decidido en busca del gol del empate, pero a pesar de tener el marcador en contra, fue incapaz de crear una sola ocasión de peligro ante la portería de Félix. Y es que el cuadro local supo tapar bien los huecos y maniatar el juego de los vigueses.

El filial céltico notó mucho la ausencia de Oriol, que el día anterior había jugado con el primer equipo, y de su capitán el redondelano Mateo por sanción. No hubo nadie que inquietara a la defensa zamorana que siempre estuvo muy cómoda.