Diego López y Trashorras son paisanos. Los dos de Lugo. Uno de Rábade y otro de Paradela. Casi al lado. Los dos tienen pasado blanco en el filial madridista y los dos se conocen y hasta pueden considerarse amigos. Por eso si el penalti resultó fundamental para el pase del Celta, no menos importantes fueron los prolegómenos.
Oficialmente lo típico «que se suele decir -apunta el celeste-, intentar desconcertarme, adivinar donde iba, y después tuve la fortuna de que aunque le tocó el balón acabó entrando», pero la realidad fue bien distinta.
Todo comenzó por Iago Aspas, que cogió el balón para encomendarle rápidamente la ejecución de la pena máxima a Trashorras. Después la batalla psicológica de Diego López.
En la tele se podía apreciar que le cogía la cabeza con sus guantes, mientras sus compañeros amarillos sacaban el balón del punto de penalti una y otra vez. Durante esta ceremonia, el de Paradela lanzó su discurso: «Tíralo ajustado, porque sé por donde los tiras, lo vas a tirar por el lado derecho y como lo no ajustes te lo voy a parar», repitió con insistencia el guardameta.
Y Diego López adivinó la trayectoria. En efecto, el golpeo de Trashorras fue al lado derecho de su paisano, y la larga mano del inmenso brazo del de Paradela llegó a contactar con el balón, pero no lo suficiente. La fuerza del golpeo salvó al de Rábade y posibilitó que el balón terminase en el fondo de las mallas. «Sabía que me podía adivinar la trayectoria porque es un portero que para bastantes penaltis, porque además es muy alto, por eso le pegué fuerte y ahí abajo para que le complicara la parada y como iba fuerte no le bastó tocarla», recordó el diez celeste, que no ocultó su satisfacción por convertirse en pieza clave para el triunfo: «Cuando ganas, metes un gol y es el de la victoria estás más contento, pero lo importante es que el equipo en ningún momento bajó los brazos e hizo un gran partido».
De nuevo el de Rábade asume un papel protagonista en el equipo. Después de un pequeño apagón acaba de vivir su particular semana mágica. «Llevo tres partidos a un buen nivel y estoy contento por contribuir a las victorias».
Los vigueses serán hoy espectadores de excepción del duelo entre Atlético y Huelva, y aunque nadie quiere pronunciarse, Trashorras reconoce que a estas alturas más apetecible es el cuadro colchonero, aunque puestos a soñar el Recre parece más accesible para alcanzar las semifinales. Pero antes de nada toca ganar a la Real Sociedad.