Cuenta Juan Rodríguez que hay pocas posiciones sobre el campo en las que no haya jugado con la camiseta deportivista. En el Camp Nou la pasada temporada se estrenó en una de las pocas que le faltaba: la de portero, en lugar del expulsado Aranzubia. También ha actuado de central, lateral derecho (en un partido frente al Espanyol), mediapunta, delantero centro, extremo y, por supuesto, en el pivote.
Esta temporada, la necesidad obligó a Lotina a colocarlo contra el Sevilla en la mediapunta, y el malagueño respondió con un tanto, el de la victoria. La pasada campaña, cuando lo situó de extremo derecho en Soria contra el Numancia, el andaluz también firmó el gol del triunfo. Ayer, jugando como centrocampista por la derecha, el multiusos malagueño anotó otro tanto ganador. Esos han sido tres de los cuatro goles ligueros de Juan Rodríguez en las dos últimas temporadas, y los tres han otorgado la victoria. El otro, contra el Racing la pasada campaña, también fue importante: sirvió para colocar el 1-1 en un encuentro que acabó 5-3.
Ayer volvió a elevar los tres puntos al casillero de su equipo en una jugada en la que resolvió como un asesino del área: recibió de espaldas a la portería el envío de Guardado, se revolvió en una baldosa pese a la presión de Miguel Flaño y fusiló a Ricardo. «No quedaba otra -afirmó-, solo podía darme la vuelta e intentar engañar al portero».
Si el malagueño llega a meter los cuatro balones que lleva estrellados en el palo esta temporada, se convertiría en Pichichi destacado de su equipo. «Para mí lo importante es que llevamos tres partidos [de Liga] con la portería a cero y que las ocasiones que tenemos logramos meterlas», insistió tras el encuentro de ayer.
En sus más de cien partidos en Liga con el Dépor (los cumplió el pasado octubre), Juan Rodríguez asegura que su peor recuerdo es la derrota en el Camp Nou la pasada temporada, y no por su negativa experiencia como portero (le hicieron un gol de penalti), sino por el resultado (5-0) y la imagen que dio el equipo. Cuando se le pregunta por el mejor, cita su debut, en el que el equipo coruñés se impuso al Zaragoza (3-2); el malagueño marcó el primero. En esa temporada 2006-2007, con Caparrós al mando, hizo otros tres goles: el del empate contra el Barça (1-1) y dos que no sirvieron de nada ante Osasuna (4-1 para los pamplonicas) y Huelva (2-5 para los onubenses). En la 2007-2008, solo hizo uno, pero crucial: el que supuso el 1-0 contra el Barça en un partido que acabó 2-0.
El deportivista se convirtió ayer en el séptimo jugador que alcanza los dos tantos, por ahora el límite goleador de la plantilla. Ya los habían marcado Lassad, Riki, Juca, Filipe, Colotto y Adrián. «¿Pichichi? Estamos muchos empatados, pero lo importante es que el partido terminó bien y ellos [por el Osasuna] nos hicieron pocas ocasiones», recordó antes de apuntar que es bueno que no haya «un solo jugador que pueda marcar».
Esta temporada, Juan comenzó actuando en el pivote, pero tras la derrota contra el Espanyol Lotina decidió utilizarlo solo en esa zona en los últimos tramos de los partidos, nunca de inicio. Ayer tras la lesión de Sergio tuvo que retrasar su posición al pivote y ahí acabó el partido que empezó en la derecha.