El portero coruñés estudia una oferta del Ceahlaul, colista en su país, con el que jugará hoy un partido de prueba
09 ene 2010 . Actualizado a las 02:16 h.Keko Piña sigue escribiendo páginas de su novela particular de los últimos meses. Tras ser titular la pasada temporada en el descendido a Segunda B Alicante, estar a punto de fichar por el Mouscrón (equipo belga que entrenaba Djukic y que acaba de desaparecer por deudas), rechazar una oferta del Hércules (actual líder de Segunda División), entrenarse por su cuenta durante todo el verano con su padre, y trabajar desde septiembre en el Racing de Ferrol sin contrato, el portero coruñés se va ahora a hacer las Rumanías . Tomará el camino inverso al de muchos inmigrantes del Este que llegan a España.
El que fuera portero del Racing o del filial del Celta, entre otros, se encuentra en Piatra, una ciudad a 300 kilómetros al noreste de Budapest, para realizar una prueba con el Ceahlaul, equipo de la localidad. Este modesto conjunto es el colista de la Primera División rumana, a seis puntos de la permanencia.
«Estaba sin equipo, entrenándome con el Racing, y me llegó esto. Así que voy a probar. Mañana -por hoy- voy a jugar un partido amistoso y tras el mismo hablaremos. De momento, me han hecho una muy buena propuesta que habrá que formalizar», explica el coruñés.
No es la única oferta que tiene. El AEP Paphos de Chipre también lo ha llamado. «En este caso solo ha sido un acercamiento. Han quedado en remitirme esta semana su oferta. Así que el domingo -se refiere a mañana-, tras jugar el amistoso en Piatra, regresaré a España y esta semana tomaré una decisión», subraya.
Su futuro
La propuesta que tiene del Ceahlaul es hasta final de temporada, pero, en caso de irse, la idea de Keko es hacer carrera en el fútbol rumano. «A ver, entre buscarse la vida por España, en donde ya no tengo cartel, o tratar de labrarme un futuro en otro país, por ejemplo, Rumanía, lo tengo muy claro. Si este año decido irme, y me sale una buena temporada, en verano podrían llegarme ofertas de clubes superiores de allí y, por qué no, incluso con el tiempo, militar en alguno que participe en competiciones europeas», explica con ilusión el cancerbero herculino.
De su posible equipo apenas tiene datos, pero sí que maneja del fútbol rumano. «Hice el viaje hasta Budapest -relata- con Arrieta, un futbolista con el que coincidí en el Racing. Está jugando en un club de aquí y me habló muy bien tanto del país como de la competición rumana».
Así, con ilusión, afronta un nuevo reto este trotamundos del fútbol gallego, un portero por el que en su momento pujaron algunos de los mejores clubes de Segunda y al que la suerte no ha acompañado. «Hay que andar muy pillos aquí, porque las oportunidades pasan rápido», reflexiona mientras espera en Budapest un avión que, de momento, lo trasladará a Bania, y que Piña sueña con que sea el avión que, a sus 29 años, le resuelva su futuro profesional.