La configuración de la plantilla de La Laguna fue sin duda hecha a conciencia. Con un base de experiencia como Urreizti y un complemento que tiene ante sí la oportunidad de dejar claro que puede valer para cotas mayores como el ex cobista, Garrido, tiene cubierta de forma solvente la posición de dirección.
En el exterior todavía dieron un salto de calidad mayor. Nacho Yáñez vuelve a tener la confianza en su tiro y se convierte en letal para cualquier rival con sus típicas rachas, Jaime Heras es el comodín que siempre rinde y suma para el equipo aunque no lo haga con muchos puntos y las dos piezas que le faltan son de lujo, Levi Rost y Cage. El primero seguramente sea uno de los jugadores más determinantes de la categoría en la posición de tres y será un quebradero de cabeza para ser defendido por los cobista y Cage aúna aportación defensiva y ofensiva y ya se encuentra plenamente acoplado a la categoría tras su paso la temporada anterior por Cáceres.
Pero donde quizás sean más determinantes es en el juego interior. Arian Marrero y Chagoyen son los complementos de lujo para dos jugadores de otro nivel como Guillén y Donaldson. Guillén ya empieza a estar en números de MVP nacional como temporada anteriores y es el jugador más resolutivo, regular y difícil de defender de la categoría por sus excelentes recursos técnicos.
Jakim Donaldson es el MVP de la categoría. Un jugador que marca diferencias por potencia física y su capacidad de liderazgo en un equipo que lo conoce bien tras varias temporadas. Ciudad de La Laguna lo tiene todo para pelear en igualdad de condiciones que los CAI, Melilla o Menorca.