Un repunte esperado de un clásico de la LEB Oro

La Voz

LUGO

03 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pocos pensaban al principio de este temporada que el conjunto entrenado por Iván Déniz se iba a encontrar en la difícil tesitura de empezar una Liga con 0-1, 0-2, 0-3, ... y hasta 0-7, algo que hizo saltar todas las alarmas en la isla. Las reacciones han sido rápidas, tajantes y contundentes. La figura de tres jugadores (Roe, Fergerson y Ayón) y los correspondientes cortes trajeron al equipo tinerfeño un nuevo aire y, sobre todo, la consistencia y «regularidad» que les había faltado en las siete primeras jornadas. Así, a pesar de ser uno de los peores equipos fuera de casa, han podido remontar el vuelo y se encuentran en una situación un poco más acorde con las perspectivas que, por plantilla, presupuesto y jugadores, tenían a principio de año.

El equipo

Después de la marcha de Edu Sánchez al todopoderoso Cai, el primer problema de los tinerfeños se centró en encontrar un director de juego. Se apostó por el buen hacer, seriedad y compromiso de un Eric Sánchez que venía de una espléndida temporada en Los Barrios.

Los jugadores exteriores, capitaneados por el eterno Iván Rodríguez y el lucense Julio González, que cumple su tercera campaña en el club, eran los más señalados por los resultados que los canarios obtenían. Pero nada más lejos de la realidad, ya que el cambio de sus pívots ha propiciado el repunte del equipo. Especial mención requiere el talentoso Lou Roe, que, aunque absorbe gran parte del protagonismo en el ataque, es un jugador que puede darle a los de Déniz muchas tardes de gloria y amargar otras a los rivales.

El hijo pródigo

Después de su aventura mexicana, en la que sus equipos lo hicieron muy bien, Iván Déniz volvió a casa en sustitución de Rafa Sanz. Su equipo inicial no funcionó, pero sí su filosofía, esquema de juego e incorporaciones, con las que el Tenerife posee argumentos suficientes para ganar a cualquiera.