El colegiado, muy permisivo con el duro juego de los locales, expulsó a Orlando y a Ibán Espadas
21 dic 2009 . Actualizado a las 12:25 h.El Pontevedra de Pablo Alfaro tampoco pudo doblegar ayer al Lemona, un equipo que parece haberle tomado la medida a los equipos gallegos. El equipo que dirige Aitor Larrazabal suma tres victorias consecutivas y todas frente a equipos de esa comunidad.
El cuadro granate no realizó un mal encuentro, pero su falta de pegada en ataque y el caserismo arbitral acabó siendo determinante para que el conjunto local se llevara los tres puntos. ?En los primeros 45 minutos de partido apenas hubo ocasiones de gol, pero cuando los atacantes llegaron al marco rival lo hicieron con bastante peligro.
En la reanudación la historia fue similar, pero esta vez el esférico llegó al fondo de las mallas. Se adelantaron los locales en el minuto 75, pero Gerardo estableció el empate dos minutos después. A partir de ahí, los de Alfaro pudieron darle la vuelta al resultado, pero finalmente fue el Lemona quien volvió a marcar y se llevó la victoria.?El colegiado tuvo una incidencia importante en el resultado porque pasó por alto el duro juego de los vascos y se mostró demasiado riguroso con los granates al expulsar a Orlando e Ibán Espadas.
Primer aviso del Pontevedra
El Pontevedra fue el primero en avisar con un disparo de Charles a los diez minutos, pero su remate se marchó demasiado cruzado. Los gallegos lo intentaron todo, pero el Lemona se mostró muy sólido en defensa y oportunista en ataque.
La réplica de los locales llegó en pleno ecuador de la primera mitad con una falta directa botada por Rebollo que se marchó por encima del travesaño. El partido parecía un auténtico corre calles, y pocos minutos después fue Iván Espadas quien lo probó con un disparo que Alcalde atrapó sin ningún problema.
Todo eran tímidos intentos de batir al rival, hasta que en el minuto 32 llegó la mejor ocasión de todo el primer tiempo. Guereñu recogió el balón en la frontal del área y su disparo se marchó ligeramente por encima del travesaño.?A Orlando Quintana se le acumuló el trabajo en la recta final y Rebollo lo obligó a intervenir de nuevo para desviar un remate a saque de esquina en el minuto 37.
El patadón fue la tónica
Ésta fue la última ocasión de unos 45 minutos iniciales en los que la fluidez en el juego se convirtió en gran ausente en favor del patadón, que fue la acción más repetida sobre un terreno de juego en el que era difícil jugar a algo más.
En la reanudación, la dinámica del juego no varió demasiado. En el choque de ayer prevalecía más la fuerza que la técnica, un encuentro a la vieja usanza en el que ambos conjuntos parecían encontrarse cómodos. La primera ocasión llegó a los tres minutos con un remate de Gallo muy forzado.
A partir de ahí, Lemona y Pontevedra entraron en una fase del juego en la que el balón apenas salió de la medular. Ambos peleaban de poder a poder pero se mostraron escasos de ideas para batir la meta rival.
La siguiente ocasión de gol no llegó hasta el minuto 61 con un mal centro de Imanol León que se convirtió en un pseudodisparo que se marchaba muy desviado, pero que a punto estuvo de tocar Rebollo con la punta de la bota para enviar el esférico al fondo de las mallas.
Intensos minutos finales
Larrazabal y Alfaro pidieron a sus hombres que se prodigaran algo más en ataque, y los jugadores hicieron caso a sus técnicos, además con mucho acierto de cara al gol. En el minuto 75, Riki logró adelantar al Lemona con un buen disparo con la zurda desde la frontal del área ante el que nada pudo hacer Quintana, quien había realizado varias intervenciones de mérito.
El gol podría haber trastocado mucho los planes del Pontevedra, pero no fue así. Cuando muchos aún celebraban el gol de Riki, Gerardo aprovechó un servicio de Iván Espadas para entrar por el segundo palo y enviar la pelota al fondo de las mallas en lo que significaba el empate a uno.
Pese a quedarse con diez por la expulsión de Orlando, el cuadro gallego no se vino abajo e incluso pudo hacer el 1-2 con un remate de Charles que Sampedro sacó bajo palos. Y de lo que pudo ser el gol del triunfo granate, se pasó al de la victoria del Lemona con un remate de Solaun a centro de Rebollo que condenó al Pontevedra a la derrota.