El centro diseñó una normativa estricta para evitar que los partidos generen conflictos entre alumnos

La Voz

DEPORTES

18 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La censura balompédica tiene fecha de caducidad. El control de todo lo que huela a fútbol, no. Harta de disputas, del abuso de unos alumnos sobre otros, de escuchar insultos o ver agresiones, la dirección del colegio O Hío decidió hace un año coger el toro por los cuernos. Ante la imposibilidad de desterrar el juego, estudiaron durante meses una normativa que se ha incluido en el plan de convivencia del centro.

«Non podía ser que os de cuarto pelexaran cos de quinto e que os líderes someteran aos demais. Sempre querían elixir equipo, botar as faltas, os penaltis... era unha verdadeira lei da selva e eso nun centro que pretende crear valores de convivencia resulta impresentable», destaca el director. Así que se cortó por lo sano.

«O futbol está xerando moita violencia. Os propios pais cando acoden aos partidos insultan aos rapaces, alentan que se peguen ou sexan excesivamente competitivos. Aquí iso acabouse», destaca Claudio Lamosa. La normativa se cumple a rajatabla. Para empezar, está prohibido jugar sin que exista un árbitro. Para ello se turnan. Con peto y silbato incluidos. Los equipos se eligen alternativamente por dos capitanes que rotan.

Además, se instauró un sistema de sanciones para fomentar el juego limpio. Así, con una tarjeta amarilla, debes abandonar el campo cinco minutos. Con tres acumuladas tienes prohibido jugar al día siguiente y al llegar a seis el descanso es por tres jornadas.

La tarjeta marrón sanciona los insultos y obliga a recortar un gol al equipo cuyo jugador lo pronuncie. Si a quien insulta es al árbitro, amenaza, o utiliza la violencia, la cosa se agrava. Tarjeta roja que implica expulsión definitiva del campo, un gol menos para el equipo, cinco días consecutivos sin jugar y tres como árbitro. Los chavales han aceptado el envite e incluso han colaborado para consensuar las normas. Cualquier cosa con tal de poder cantar un gol.