Del Bosque recuerda con cariño al técnico que ganó la Eurocopa en Austria, pero reclama protagonismo
18 nov 2009 . Actualizado a las 10:07 h.Si ante Argentina disputó un amistoso con aroma de Mundial, el choque de hoy (20.45 horas, TVE) contra los amigos austríacos servirá a España para repasar en el Ernst Happel de Viena los principios que la condujeron al cielo el 29 de junio del 2008 con la unidad, la autoestima y la sed de victoria por bandera. En el antiguo Prater no solo tuvo lugar la final de la Eurocopa contra Alemania, sino también el paseo ante Rusia en semifinales y la victoria por penaltis contra Italia en el hasta entonces maldito cruce de cuartos.
Allí se rodó la película del antes y después de España. No está Luis Aragonés, el ideólogo de la revolución de los bajitos, ni Fernando Torres, autor del histórico gol que liquidó a los teutones y acabó con el fatalismo y complejo español, pero todo son anécdotas y recuerdos inolvidables en una selección que, como puso de relieve ayer Xavi, el mejor jugador de aquel Europeo, se ganó entonces el «respeto y la admiración» mundial.
Del Bosque no gozó de ese privilegiado valle alpino próximo a Innsbruck donde se fraguó el llamado espíritu de Neustift, pero es protagonista destacado de la conmemoración. Ha sabido mantener el estilo del equipo y el núcleo del grupo sin renunciar a su rejuvenecimiento. Ya no están los Palop, Fernando Navarro, Juanito, Sergio García y De la Red, y nada menos que doce jugadores han debutado bajo su dirección, el último Navas. De ellos, Piqué, Busquets y Mata se han hecho fijos, así como el tercer portero, el lucense Diego López.
«Mantengo un respeto absoluto por Luis Aragonés, al que siempre consideré como uno de los artífices del éxito, pero desde ese recuerdo cariñoso debo decir que tenemos nuestros propios desafíos», subrayó Del Bosque poco después de aterrizar en Viena. Recuerda que vio la final de la Eurocopa junto a su familia y sintió una «gran alegría». «Salí a celebrar el título como todos los españoles».
Agradecimiento a Austria
Está encantado el seleccionador con el detalle que ha tenido la federación de agradecer con esta visita el comportamiento de los austríacos, pero reclama la utilidad de una cita que no debería ser solo festiva». Hay que ser prácticos. Quedan pocos partidos de preparación para el Mundial y no es momento de celebraciones. Del Bosque confirmó que no modificará la estructura del equipo que superó a la dura Argentina, pero sí realizará algún cambio en un conjunto que también se acuerda ahora de los lesionados Cazorla y Senna.
Las lesiones del hispanobrasileño preocupan al técnico. Quedan siete meses por delante para el Mundial y el centrocampista del Villarreal puede recuperar su nivel, pero Del Bosque maneja «alguna alternativa» que bien podría ser el navarro Javi Martínez.
De momento, Busquets es la primera opción para ocupar ese puesto, ya que prefiere a Xabi Alonso con otro hombre por detrás porque lo considera «más útil en ese papel que cuando juega de cierre». Frente a los austríacos, lo normal es que conceda pleno protagonismo a Cesc Fábregas, estrella en el Arsenal y en la Premier y suplente con España. Una decisión para frenar una lucha de egos que, llegado el caso, podría enturbiar el ambiente de España.
Alineaciones probables:
Austria:
Payer; Fuchs, Scharner, Dragovic, Garics; Jantscher, Leitgeb, Pehlivan, Hölzl; Janko y Wallner. España: Casillas; Ramos, Piqué, Albiol, Capdevila; Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc, Silva; y Villa.