Silveira admite ya el posible cese de Veiga: «La voz de los socios se oye»

FERROL

09 nov 2009 . Actualizado a las 14:04 h.

Serio, desencajado y con voz grave, el presidente del Racing, Isidro Silveira, admitió ayer lo que pasaba por la cabeza de cientos de aficionados en las gradas de A Malata, la posible destitución de Juan Veiga como entrenador. «Hoy es uno de los días más tristes desde que estoy en el club. No esperaba este resultado, y tengo experiencia para saber que cualquier cosa puede surgir. Hoy no es un buen día para tomar ninguna medida. Estas cosas se piensan, se analizan», comentó. Y, con un discurso conciliador, y sin atribuirse la última palabra para decidir, añadió: «Por encima del presidente, de los futbolistas y del entrenador está el Racing, que lo compone mucha gente, sobre todo los socios. Aunque mi labor es gobernar y dirigirlo, los socios hacen posible al Racing y su voz se oye». Veiga ya estuvo con un pie fuera del Racing en la reunión del pasado lunes del órgano directivo del club. Entonces, Silveira defendió hasta el final la continuidad de Veiga. Ahora, como entonces, sobre todo a la hora de fijar los plazos del relevo, dependerán de que el presidente sepa ya a qué persona ofrecerle el banquillo de A Malata. «Tengo que pensar lo que le conviene e interesa al Racing. Ahora, en caliente, no es el momento de tomar decisiones. Dejaremos pasar 24 horas para que el caldo esté más hecho», añadió Silveira, que comprende que Juan Veiga y su ayudante y hermano José quieran pelear hasta el final por sacar al equipo del pozo del descenso. «Es su trabajo y lo entiendo. Si cada uno al que le va mal en su trabajo se va para casa, no tendríamos 4 millones de parados, sino 12 o 15 millones», añadió. En todo caso, y pese al tono grave del discurso de Silveira, y ante la pregunta de si pasaba por su cabeza abandonar la presidencia, relativizó. «Pasan muchas cosas en estos momentos. Cuando ascendía no pensaba en marcharme», respondió sin fijarse un plazo exacto para tomar una decisión sobre Veiga. «Estamos en una caída libre. No es cuestión de que jugemos bien o mal. Estamos en bancarrota. Hay que tomar decisiones. No quiere decir que la culpa sea de los entrenadores», añadió Silveira al tiempo que evitó hablar de posibles fichajes en el mercado invernal. Y cambió el objetivo inicial del club. «Ahora tenemos que pensar en otras cosas. Ya no vale la historia de ascender.