El serbio Novak Djokovic asaltó ayer al suizo Roger Federer en su propia casa para hacerse con el título en el torneo de tenis de Basilea, donde el número uno del mundo había ganado los últimos tres años. El balcánico, segundo cabeza de serie, derrotó por 6-4, 4-6 y 6-2 al número uno del mundo, que nació en la ciudad que alberga el certamen. Fue su cuarto título de la temporada, en la primera final indoor que ha disputado en este 2009.
«Jugué el mejor partido de la semana cuando realmente lo necesitaba», reconoció el tercer jugador mundial, que ha ganado cinco de los 14 partidos disputados ante Federer. «La forma llegó en el momento justo», explicó Djokovic. El suizo, en su reaparición tras renunciar a la gira asiática por precaución, se mostró a un gran nivel y solo perdió ante un rival de primer orden. No competía desde mediados de septiembre, cuando jugó con Suiza una eliminatoria de la Copa Davis.
El primer break se produjo tras casi 30 minutos de juego, cuando Federer lanzó larga una bola que puso a Djokovic con ventaja por 5-4. El juego siguiente fue todo un maratón de 24 minutos en el que el serbio ganó no solo el set, sino quizá gran parte de la final.
Federer desperdició cinco bolas de ruptura, mientras que Djokovic necesitó de siete puntos de set para sellar el primer parcial a su favor tras casi una hora.
Molestias en la cadera
Pese a ser atendido en la cadera, el serbio aprovechó el momento y se adelantó por 2-0 en el segundo set. Pero Federer, que no perdía en Basilea desde el 2003, no estaba dispuesto a romper la racha antes de tiempo. El suizo recuperó la rotura de servicio y se llevó luego el segundo parcial para igualar la final.
En el tercer set, sin embargo, Federer cedió dos veces su saque y concedió una ventaja inicial de 3-0 que le condujo ya irremediablemente a la derrota, la novena de este año 2009 frente a sus 59 victorias, incluidas las que le condujeron hacia los brillantes títulos de Roland Garros y Wimbledon, hasta sumar 15 grandes .
«Decepcionado»
«Es decepcionante perder una final en casa», admitió el suizo. «Pero no hay excusas. Novak jugó muy consistente y salvó una tonelada de break points . Necesitaría jugar mucho mejor en ataque», señaló.
«Siempre estuve abajo en el marcador, y cada vez que estaba en racha, me rompía el servicio. Nunca pude meterme en ritmo. Las cosas no me fueron bien en absoluto», explicó el suizo tras su primera derrota en una final con Djokovic, que cayó en las dos ocasiones anteriores en las que jugaron con un título de por medio.
Ambos jugarán esta semana en el torneo de tenis de París-Bercy, el último Masters 1.000 de la temporada.