El entrenador vizcaíno y su segundo se mantuvieron en contacto a través del teléfono móvil

La Voz

DEPORTES

09 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ribera asumió el mando en el banquillo tras la expulsión de Lotina. No era la primera vez, pues ya lo había hecho en los dos partidos de la UEFA contra el Hadjuk de la pasada temporada. «Tuve que hablar algo más con los jugadores de lo normal, pero por lo demás todo muy normal», apunta el segundo del vizcaíno. Se hablaron por el móvil: «De vez en cuando nos comunicábamos alguna cosa, sobre todo los cambios». Pese a estar con nueve, el Dépor no realizó un tercer cambio para perder tiempo: «Decidimos que, dado cómo estaba el equipo, ese cambio nos podía trastocar más que lo que nos podía dar en cuanto a perder tiempo».