Un Dépor épico se exhibe en Getafe

Rubén Ventureira

DEPORTES

Enorme ejercicio de contención y eficacia del equipo coruñés, que sobrevivió a dos expulsiones injustas

08 nov 2009 . Actualizado a las 02:28 h.

La conexión entre Filipe y Mista dio el triunfo en Getafe a un colosal Dépor que negoció con suma inteligencia un partido en el que sufrió dos rojas injustas. Jugó 64 minutos con uno menos y los 20 últimos con nueve, y siempre fue mejor.

El Dépor, que estrenó la equipación blanca, empezó cediendo el balón al Getafe, para el que Míchel diseñó un 4-2-3-1. Tras escuchar el discurso plano del rival, el visitante decidió reivindicar la pelota. Llegaba sobre todo por la izquierda, donde Pedro León estaba lejos de despeinarse en ayudar al lateral Torres. Filipe comprobó que León solo lo marcaba con el iris, y se animó a cabalgar. En una de esas carreras, avistó a Mista solo en el punto de penalti: el murciano cabeceó a la red su segundo tanto oficial con el Deportivo.

El Getafe reaccionó con ímpetu, pero sin imaginación. Solo llegó con peligro a balón parado. Tras un fallo de Aranzubia a la salida de un córner, un disparo de Boateng impactó en un defensa. Después, el africano despejó un balón que le había puesto en el área pequeña deportivista Pedro León. Pero este solo trabajaba en ataque, así que Filipe volvió a plantarse solo en el costado y centró para que rematase Juan Rodríguez hacia la posición de Riki. El madrileño, que había visto antes una amarilla discutible, hizo ademán de meter la mano, y esa tentación le costó la roja. Corría el minuto 26.

Volvió a tomar el mando el Getafe, pero fue el Dépor el que dispuso de la ocasión más clara. En una contra guiada por Mista, este sirvió a Guardado, que vio adelantado a Ustari y dibujó una vaselina que se fue por unos palmos. El público empezó a silbar a su equipo, especialmente al hijo de su técnico, Adrián. Antes del intermedio, los locales volvieron a asustar a balón parado, con un intento de gol olímpico de Pedrón León al que contestó Aranzubia. El Dépor, muy ordenado y solidario, no dejaba hacer.

Míchel movió ficha en el descanso. Colocó a Pedro Ríos en el lateral derecho para frenar a Filipe y buscó más movilidad en ataque con Gavilán. Pero el magnífico repliegue del Dépor, con los cuatro defensas y los cuatro medios muy juntos, dejaba mudos a los locales. Un zurdazo de Gavilán al que Aranzubia replicó con un vuelo raso fue todo el peligro que generó el equipo madrileño hasta que llegó el segundo del Dépor. Filipe le guindó un balón al desastroso Adrián, se la cedió a Juan Rodríguez, cuyo disparo fallido llegó a Mista, que solo en el área pequeña, cedió para que Filipe la empujase. El Getafe estaba muerto y lo resucitó el árbitro al dejar al Dépor con nueve al mostrar la segunda amarilla a Sergio. Ni así pudo el ofuscado Getafe con el heroico Dépor.