Garai: «Es una realidad triste, pero a falta de 32 jornadas tiene remedio»

La Voz

VIGO

03 nov 2009 . Actualizado a las 12:53 h.

Aritz López Garai ejemplifica la diferencia entre el deseo y la realidad. El centrocampista vasco llegó a Vigo con la idea de luchar con el Celta por un puesto preponderante en la competición y sin embargo diez jornadas después se jugará la posición de colista ante su ex equipo, el Castellón. No esconde el mediocentro que la batalla del sábado es trascendental, ni niega tampoco que el equipo no estuvo a la altura en Irún.

«Cuando dejé Castellón vine para luchar por estar arriba y 10 jornadas después me encuentro contra mi ex equipo jugándonos el estar últimos de la Segunda División. Es una realidad triste, pero a falta de 32 jornadas tiene remedio», comentó en un alarde de sinceridad en futbolista céltico.

No buscó ningún tipo de justificación al partido de Irún: «Fue un mazazo bastante duro. No estuvimos a la altura de lo que requería el rival y el partido y cuando eso sucede, pasa lo que pasa». Recordó que el viaje de vuelta había sido duro y largo «y que la gente estaba bastante jodida pero lo pasado no vuelve y hemos trabajo a tope para jugar ante el Castellón que es un partido importantísimo».

Apuesta táctica

No entró en el debate táctico, porque desde su prisma el equipo está en el camino correcto: «El equipo desde que comenzó la pretemporada ha intentado llevar un nivel de juego, un sistema y una idea de fútbol y yo creo que es el camino, es lo que creemos y lo que hacemos. Estamos jugando muy bien sin porterías, pero hay que empezar a hacerlo con porterías porque el fútbol profesional requiere goles y hasta ahora no estamos metiéndolos».

Al margen del gol, habló también de la intensidad, un aspecto más que necesario en Segunda: «No es cuestión de jugar con las armas del rival, sino ir al 100%. Cuando estamos a tope podemos hacer cosas, pero sino pasa lo que pasa». En este sentido envió un aviso a navegantes: «Hay que tomar conciencia de que lo hacemos o vamos a pasar muchos problemas, porque así somos un equipo muy vulnerable». Cualquier síntomas de relajación puede significar un duro revés para la entidad en la actual espiral en la que se encuentra.

A un lado

De cara al partido del sábado ante su ex equipo descarta que pueda existir presión y pide que si alguien la siente que se aparte: «Los futbolistas profesionales que se supone que somos todos tienen que vivir con la presión. El partido del sábado tiene de todo menos presión, pero si alguien no puede con la presión que se lo comunique a quien deba y que se eche a un lado».

Los vigueses regresaron ayer al trabajo con la única intención de pasar página. Olvidarse cuanto antes de lo sucedido en Irún y afrontar del mejor modo el partido con el Castellón que ha adquirido tintes mucho más trascendentales de lo que parecía tan solo un mes atrás.

Los peores fantasmas han regresado al primer plano y de nuevo Balaídos se encargará de emitir sentencia. Los jugadores están a muerte con el entrenador. Algo importante.