No podía ocultar Bruno García la preocupación, pese a la gran imagen dejada y al esfuerzo de sus jugadores, en la victoria de ayer. El parte de bajas que dejó el partido le impedía saborearla del todo. Por eso, quiso felicitar a los suyos, por el esfuerzo: «Estuvieron de sobresaliente, reponiéndose a muchas cosas, a la baja de Fernando, la remontada del otro día, a un rival con calidad. Pero fuimos superiores durante los cuarenta minutos».
Tres puntos, y un respaldo sobre todo para la moral del equipo. «El buen trabajo tiene que verse reflejado con victorias para que el estado anímico no decaiga», reconoció el técnico, que insistió en la importancia de la victoria para sus futbolistas: «Se merecen el partido que hicieron, la victoria». Y destacó su «compromiso y humildad máxima».
Se centró también en el problema de los lesionados, lo más preocupante ahora mismo en el equipo. Sin Fernandinho para varias semanas («un jugador muy importante para nosotros, y no sólo en la faceta goleadora», recordó García) y con Matamoros aún lejos de su mejor momento físico, cualquier contratiempo se paga caro. «Hicieron un sobreesfuerzo. Hugo podría tener una elongación. Renato estaba haciendo su mejor partido con el Azkar, y esperamos que no sea nada», relataba el técnico. El brasileño salió de la cancha en camilla; además, Adri recibió un golpe al final de la primera parte que le hizo jugar el resto de partido con el empeine vendado.
Juanito
El entrenador del Santa Coloma, Juanito, reconoció la superioridad del Azkar, aunque dejó alguna que otra queja sobre la actuación arbitral en algunas jugadas puntuales, como la contra que supuso el 3-2 para los lucenses. «Ellos han puesto mucha intensidad, tanto en defensa y en ataque. La velocidad de más que llevaban ha marcado la diferencia. No hay justificación para esta derrota», dijo el entrenador, que se mostró muy crítico con los suyos: «La diferencia está en la entrega de un equipo y la del otro».