«Soy pequeñito, recurro a la técnica»

FERROL

Su tanto frente al Alavés levantó al público. «Soy más pasador que goleador», dice. Y, pese a su cuerpo liviano, no rehúye la batalla: «Si hay que ir a pelearse, se va»

09 oct 2009 . Actualizado a las 13:08 h.

Un canario bajito y discreto puso en pie A Malata el domingo con un bonito gol después de sentar al portero del Alavés, Pagola, con un amago. Dani Quintana (Las Palmas, 1987) se quita mérito. «El gol es importante, pero estoy contento también por el equipo, al que le hacía mucha falta esta victoria para coger confianza».

-Vaya temple tuvo.

-Bueno, me llegó un rechace y tuve serenidad para resolver. Son jugadas que se dan en los partidos: unas veces las fallaré y otras marcaré más fácil.

-¿El gol retrata su estilo?

-Sí, más o menos. Yo soy un jugador pequeñito, así que recurro a la técnica. No tengo cuerpo ni físico imponente. Soy más pasador que goleador. Espero que este equipo meta muchos y la cifra aumente.

-¿La media punta es la posición que mejor le va?

-Es donde más cómodo me siento, pero puedo jugar también en las dos bandas.

-Si el Racing cuida el balón, usted está más cómodo.

-Sí, si juega por abajo mejor para mí. Mido 1,70. Me gusta el balón por el suelo, pero si hay que pelearse e ir arriba a morder, se va. El fútbol no es solo el que diga el míster en el vestuario, sino también el que planteamos sobre el campo. El míster dice unas cosas, y hay veces que se pueden hacer, y otras no. El último día salieron las cosas bien. No quiero mirar más atrás.

-Fue muy joven al Valencia.

-Jugaba en Canarias, en un equipo que se llama Huracán, desde muy pequeñito. A los 17 años firmé por el Valencia por cinco temporadas, dos de las cuales me fui cedido, al Alzira y al Puzol, que entrenaba Luis Milla. En el Valencia jugué en División de Honor juvenil y en el Valencia B.

-¿Le quedó la espina de no dar el salto al primer equipo?

-Bueno. Depende de si le gustas al entrenador, o te dan la oportunidad... No le tengo ningún rencor al Valencia, que me dio la oportunidad de salir de Gran Canaria y probar el fútbol de alto nivel como es la Segunda B. Y no le guardo rencor a ningún entrenador, por supuesto.

-Me refería a si su esperanza era llegar al primer equipo.

-Sí, claro. Al llegar al Valencia B siempre piensas que el primer equipo está a un paso; el vestuario lo tienes al lado. No tuve esa suerte. Todavía creo que tengo posibilidades de dar alguna alegría más en el fútobl y espero que este año el Racing me de esa oportunidad y la aproveche.

-¿Se ve a tiempo de llegar a Primera?

-Un futbolista tiene que apuntar lo más alto posible. Yo todavía tengo 22 años. No soy el más joven del equipo, pero tampoco soy muy mayor. Entonces sí que apunto a lo más alto y ojalá pueda llegar. Pero sé que el fútbol es muy difícil.

-¿Qué destacaría de la plantilla del Racing?

-El Racing es el del último partido. El nivel del Alavés es el que podemos dar. El resto lo intentamos dejar atrás, para concentrarnos en el último encuentro. Hay equipo suficiente para el objetivo y jugar, como mínimo, la promoción.