La victoria en Segovia ha tenido efectos balsámicos en la plantilla del Lobelle, tanto por haber sumado los tres puntos como por la contundencia del resultado, 0-4. El equipo está todavía en fase de reajuste, tras la marcha de Carlinhos, César y Manu. Y el triunfo en la ciudad del acueducto le permite afrontar el futuro con más tranquilidad.
Este fin de semana no habrá competición en la Liga Nacional de Fútbol Sala. Estaba previsto que la selección española participase en Libia en la Copa Confederaciones. Finalmente, un cambio de fechas decidido a última hora por los organizadores, que querían retrasar la final al lunes 12, propició que la federación decidiese no acudir al campeonato.
El calendario se mantiene igual en la División de Honor. Y, a pesar del paréntesis, Tomás de Dios no levantará el pie del acelerador en los entrenamientos. La única variación para los jugadores es que tendrán libres el sábado y el domingo.
Y mientras el equipo busca su golpe de pedal en la liga, la directiva redobla esfuerzos para tratar de captar recursos atípicos. Acaba de poner en marcha una campaña destinada a captar socios entre el empresariado gallego.
El Lobelle ofrecerá a los interesados tres carnés para adultos y una loneta publicitaria de un metro por un metro, que se instalaría en la grada superior del multiusos. Todo ello por un precio de quinientos euros. Confía en que la iniciativa encuentre eco, sobre todo teniendo en cuenta que la Copa de España se disputará en Santiago.
Derrota del filial
Por otra parte, el filial cayó por un solo gol de diferencia en el derbi que disputó en Lugo frente al otro filial de la Primera Nacional A, el Azkar. El conjunto transportistas se adelantó con dos goles de renta en el marcador. Y consiguió aguantar esa ventaja cuando jugó en inferioridad numérica por la expulsión de Trabada. El Lobelle B empató con goles de Diego y Pablito en los minutos 32 y 38. Y Valladares siguió arriesgando con el portero jugador. Le salió cruz, porque el Azkar hizo el tercero.