La selección española se enfrenta hoy a la invicta Francia en la eliminatoria de cuartos de final
17 sep 2009 . Actualizado a las 16:46 h.Imperial. Majestuoso. Pau Gasol ha llegado a tiempo al Eurobasket. Ningún otro jugador europeo tiene tanta influencia en el juego como el pívot que ayer marcó el camino de España, los 215 centímetros de talento y poderío en los que Kobe Bryant se apoyó para ganar su último anillo en la NBA y el líder que ha hecho posible que el equipo español se enfrente hoy en cuartos de final a la Francia de Tony Parker ( 21.00 horas, La Sexta ).
El pívot de los Lakers no se ha privado de sus vacaciones para quedarse a medio camino en la asignatura pendiente del baloncesto español. Él se jugó los dos primeros balones: en el primero, un reverso perfecto y canasta con la izquierda frente al ídolo local, Gortat; en el segundo, un triple. A partir de ahí todo fue más sencillo de lo previsto.
Para España, la tarde más plácida desde su agitado estreno. Ni siquiera pesó el que el choque fuera a cara o cruz o que Polonia contara con el aliento de miles de compatriotas. Nunca debió llegar España en esa tesitura a la cita que clausuraba la segunda fase, pero no hizo los deberes a tiempo y se vio obligada a evitar la que hubiera sido su peor clasificación en un Campeonato de Europa desde 1977. Bienvenido sea el sufrimiento anterior si ha servido para reencontrarse con el equipo agresivo y descarado que puso en aprietos a Estados Unidos en la final de los Juegos.
Ayer no dio opción alguna a Polonia, a la que aplastó con contundencia desde el pitido inicial. Los anfitriones no tuvieron tiempo ni para creer que el milagro era posible. Primero Gasol, después Navarro, que remataba desde el perímetro la faena de su amigo. En el fondo, no era más que la constatación de la abismal diferencia que separa al baloncesto español del polaco.
Polonia llegó a su sexto partido en nueve días con la reserva encendida. España, no. El equipo de Scariolo ha a ido más; nada tiene que ver con el conjunto endeble en defensa y fallon que arrancó con Serbia, ni con el inseguro grupo que sufrió frente a Gran Bretaña o que se quedó a medio camino contra Turquía.
Pau Gasol dio la señal, pero el resto se sumaron desde el inicio a la fiesta. Las rentas no dejaron de ampliarse a cada impulso de un equipo que se movió con la continuidad que hasta ayer no había tenido. La rotación de Scariolo era tan amplia como en el estreno contra Serbia, pero ahora sí tenía sentido. El seleccionador manejó el choque con la mira en los cuartos de final, que llegarán solo 24 horas después. Nueve puntos en el primer cuarto (23-14), una renta que nunca dejó de crecer (42-26, en el descanso). De nuevo Pau Gasol remató la faena al volver del vestuario: otra vez cinco puntos consecutivos, otra vez superaba a Gortat. Asunto resuelto. Casi veinte minutos inservibles, solo para que Polonia maquillará la paliza y Scariolo dosificara a jugadores que hoy serán vitales ante la atlética Francia.
Una faena tan perfecta que ni un solo jugador español permaneció en cancha 22 minutos. En 18, Pau Gasol anotó 20 puntos, capturó 5 rebotes, colocó 4 tapones y sembró el pánico en las filas polacas. En 21, Navarro ametralló el aro polaco con siete triples (23 puntos). A nadie le quedarán ya ganas de discutir la jerarquía de ambos en el grupo que hoy se jugará con Francia el pase a la semifinal.