El Celta B gana en A Malata y hunde al Racing en la cola de la Segunda B

FERROL

Los aficionados racinguistas, enfadados por la derrota, gritaron ¡fuera, fuera! en varias fases del partido

14 sep 2009 . Actualizado a las 19:21 h.

Incredulidad e indignación entre los aficionados racinguistas tras la victoria del Celta B frente al Racing en A Malata por 1-2, lo que sitúa a los ferrolanos como colistas de este grupo primero de Segunda B tras haber perdido los tres primeros partidos de liga.

Los ferrolanos dominaron el partido en los primeros 45 minutos frente a un endeble Celta B, que no llegó a tirar ni una sola vez entre los tres palos. Sin embargo, al equipo que prepara Juan Veiga le falta pegada en este inicio de la competición y desaprovechó numerosas ocasiones.

En la segunda mitad, el Celta B afrontó el partido con una actitud mucho más ofensiva y tocando mejor el balón que su rival. El ex racinguista Álex López ya avisó a los 50 minutos con un disparo que desvía Antonio Reguero a córner aunque el balón da en el palo antes de salir. El ferrolano no falló a los 64 minutos, aprovechó un saque de banda para pegarle duro al balón que se cuela en la red. Solo dos minutos más tarde, tras una contra, el ferrolano aprovecha un pase de Oriol para hacer el 0-2 para el Celta B.

Solo dos minutos más tarde, el árbitro pitó un riguroso penalti a Túñez por empujar a Matas, además le enseña una amarilla, que es la segunda por lo que el Celta B se queda con diez. Sin embargo, Jonathan Martín lanza el penalti que Sergio consigue despejar a córner. El ex portero racinguista conocía perfectamente el sitio por el que los tira el capitán de los ferrolanos y evitó el gol.

Juan Veiga hizo un carrusel de cambios y el Racing acabó jugando de una forma desordenada, con más corazón que cabeza y con casi todo el mundo sumándose al ataque.

El Celta B, con uno menos, se metió atrás y dejó pocos huecos. Dani Quintano envió un balón al palo a los 86 minutos y Matas hizo el 1-2 a los 87 minutos al aprovecharse de un falló de Sergio, que deja el balón muerto en el área pequeña. Juan Martínez tuvo el 2-2 aunque se precipitó. El árbitro añadió siete minutos pero los racinguistas fueron incapaces de empatar.