El club lo citó ayer por la noche para firmar el contrato, que dice que rubricará «con la mano de José Luis»
06 ago 2009 . Actualizado a las 11:46 h.Miguel Ángel Lotina lo confirmó en la mañana de ayer: «Tengo a los veinticinco en la cabeza y el club lo sabe». Entre ellos, un gallego más, Iván Pérez. Será el cuarto profesional en la plantilla, junto a Piscu, Pablo Álvarez y Álex Bergantiños. El delantero de Santiago será blanquiazul las próximas tres temporadas. Por la noche se acercó a la plaza de Pontevedra para firmar su primer contrato profesional. Desde ahora tendrá que jugarse un puesto con Adrián López, Bodipo, Lassad, Mista, Omar Bravo, Riki, Rubén y Taborda. A algunos, que ya han sido descartados por el técnico, ya les ha ganado la partida. Sin embargo, Iván Pérez fue ayer prudente hasta la exageración e incluso no descartó ninguna solución deportiva para su futuro. Ni la cesión.
Para Lotina, el santiagués «es un pelotero, tiene calidad, buen manejo del balón y tiene hambre». Además, bromeó, «se parece a Iniesta... en la estatura». Iván recogió el capote: «Y en la pérdida de cabello». Más allá del cruce de chistes, el delantero gallego analizó su inminente profesionalismo, siempre con un recuerdo para su mentor, el fallecido José Luis Vara. «Hago mi sueño realidad, y el de una persona que luchó por mí y no está con nosotros. Cuando firme, no será mi mano la que lo haga, sino la suya», dijo. Prometió trabajo y flexibilidad para adaptarse «a la posición que manden». Consejos básicos: aprender a defender («Ribera me puso a entrenarme de lateral por ello»), adaptarse a la categoría («tener la cabeza tranquila y hacer las cosas fáciles; no es el mismo fútbol; lo que pueden ser virtudes en Segunda División B pueden ser defectos en Primera») y mejorar en los conceptos tácticos («los técnicos me corrigen los movimientos de apoyo y repliegue, y yo me fijo en los de otros delanteros del equipo»).
Más en frío, apostó por la cantera gallega. «Hay jugadores y calidad para que vayan saliendo jugadores. Además, aportan compromiso», opinó. «A veces es más fácil no arriesgar y marcharse a la primera oferta que tienes de fuera de Galicia, y no pensar en que hay que intentar luchar por ganarte algo aquí. Hay que intentar salir adelante donde tú deseas y no donde te buscan la salida», analizó. «Me da mucha pena lo que ha sucedido con el Ciudad de Santiago», lamentó.
«Siempre me mantuve tranquilo, porque no hay otra manera de hacer las cosas bien. Al fútbol se juega con la cabeza. Por mucho tacto y sensibilidad que tengas en los pies, si la cabeza no funciona, no sirve para nada», relata. Agradeció también el apoyo de los jugadores del filial que trabajan con el primer equipo, y el compañerismo que dice encontró en el vestuario blanquiazul, que a partir de ahora será el suyo.