El Ciudad de Santiago cae a Tercera por no poder abonar 128.000 euros

M.?G. Reigosa

DEPORTES

La AFE desestimó la propuesta presentada por el club al entender que no ofrecía suficientes garantías de pago

05 ago 2009 . Actualizado a las 11:47 h.

El paso del Ciudad de Santiago por la categoría de bronce ha sido efímero. Solo ha durado una temporada en Segunda División B y, pese a que deportivamente el equipo logró la permanencia con holgura, al final se ha visto abocado a un descenso administrativo por no poder hacer frente a una deuda de 128.000 euros con sus jugadores.

En comparación con otros clubes, los números rojos de la entidad verdiblanca no parecían un escollo insalvable. Sin embargo, la falta de liquidez y de apoyos pasó una cara factura a un colectivo que luchó hasta la prórroga por encontrar una salida. Sin éxito.

Retrasos continuados

Lo cierto es que la temporada 2008/09 empezó con retrasos en los pagos. Y terminó con la mitad de la campaña pendiente de pago. El consejo de administración del club, cuya personalidad jurídica es la de una sociedad anónima deportiva no profesional, pronto se dio cuenta de que no podía con un proyecto en Segunda División B. Y los intentos por recabar apoyos para tratar de cubrir un presupuesto situado en torno al millón de euros fueron infructuosos.

En julio, y cuando ya pintaban bastos, apareció la opción de Javier Villalba como estandarte de un grupo (del que no han trascendido más datos) dispuesto a hacerse con el control del club y poner en marcha el proyecto de cara a la próxima campaña. De inmediato empezó a oficiar como director general del Ciudad de Santiago.

Los jugadores presentaron denuncias en la AFE por importe de unos 240.000 euros. Villalba consiguió rebajar esa cantidad a algo menos de la mitad, después de que algunos futbolistas accediesen a perdonar la deuda a cambio de la carta de libertad y otros aceptasen un aplazamiento en los pagos. De estos últimos, alguno dio marcha atrás y al final la cuantía exigida quedó en 128.000 euros.

El viernes 31 de julio, cuando expiraba el plazo para hacer frente a los impagos, Villalba presentó in extremis una documentación en la AFE y consiguió una moratoria hasta el lunes. Pero la Asociación de Futbolistas Españoles, tras examinar la propuesta, la desestimó por entender que no ofrecía suficientes garantías y confirmó el descenso administrativo del club. La AFE solo dispone de un fondo de 300.000 euros para atender todos los impagos de Segunda B y, según diversas estimaciones, los futbolistas que denunciaron los impagos percibirán, en el mejor de los casos, alrededor de un 10% de la deuda.

Futuro incierto

A partir de ahora está por ver qué pasos va a dar el Ciudad de Santiago y si, efectivamente, se confirma el desembarco del grupo abanderado por Javier Villalba. La fecha clave será el 13 de agosto. Para entonces están convocadas dos asambleas: una ordinaria, en la que quedarán claras las cuentas verdiblancas; y otra extraordinaria, para ratificar los cambios en el consejo de administración.

El pasivo de la entidad santiaguesa se sitúa en algo más de 600.000 euros. Más de la mitad se ha generado esta temporada y corresponde, en su mayor parte, a las deudas contraídas con la plantilla, el cuerpo técnico y demás personal del club.

El Ciudad de Santiago, por contra, está al día en sus obligaciones con Hacienda y con la Seguridad Social.

Si el conjunto verdiblanco confirma su participación en Tercera División la próxima campaña, el beneficiado sería el Montañeros, que terminó la Liga como segundo clasificado en Tercera y que ocuparía la plaza de los compostelanos en Segunda B. Si el Ciudad desaparece, la federación tendría que recurrir a un sistema de coeficientes para determinar el sustituyo del Ciudad y el gran beneficiado sería el Club Deportivo Ourense.