«Me voy con la cabeza alta»

DEPORTES

El uruguayo cierra con una sonrisa amarga seis temporadas como jugador secundario en A Coruña para reencontrarse con el fútbol en el Málaga

05 jul 2009 . Actualizado a las 03:03 h.

Munúa (Montevideo, 1978) fichó por el Málaga tras seis temporadas de accidentada trayectoria en el Deportivo, durante las que permaneció prácticamente inédito. Sin embargo, no rebobinaría el pasado: «Tomo como aprendizajes de vida todo lo que me sucedió aquí. Ahora tengo muchísimas ganas de jugar al fútbol», afirma.

-¿Llega la hora de Munúa?

-Esperemos que sí. Estoy muy ilusionado con mi nuevo equipo y esperemos que se den las cosas bien. Uno se va de A Coruña no contento, porque no ha jugado mucho, pero sí satisfecho con mi trabajo, porque he dado todo lo que estuvo a mi alcance.

-¿Insinúa que no le dejaron hacer más?

-Han pasado muchas cosas. Es difícil si no hay oportunidades. La verdad es que es una lástima y ojalá que en el Málaga tenga la posibilidad de jugar y que se vea realmente como están las cosas.

-¿Entiende que haya seguidores del Dépor que no sepan cómo es Munúa como portero?

-Ese tipo de cosas me duelen mucho, pero lo más importante es que yo nunca dejé de entrenarme y así lo he demostrado cada vez que me ha tocado jugar esporádicamente. Ojalá que ahora pueda encontrar una continuidad para poder ser feliz y demostrar que uno vino a Europa a jugar al fútbol.

-¿Por qué se decidió a seguir en España?

-Hay muchas razones. Somos una familia agradecida porque aquí nos han hecho sentir como en casa. Los que estamos en A Coruña sabemos que me han ocurrido muchas cosas y que lamentablemente no he podido evolucionar en mi carrera. En este sentido, no se me han dado bien las cosas. Hubo muchas cosas que la gente ni sabe, pero uno se va tranquilo porque todo lo que estuvo a mi alcance lo hice. El resto no depende de uno. Me voy con la cabeza alta.

-¿Son circunstancias que deben seguir en secreto?

-Mejor sí, porque no están a mi alcance, pero que la gente se quede tranquila porque siempre di el cien por cien por la camiseta del Deportivo. Luego sucedieron cosas que te dan lastima, te dan tristeza, pero a la larga la vida siempre da revancha en el buen sentido y todo vuelve a su sitio.

-¿La última temporada fue la más difícil para usted?

-No solo para mí, sino para muchos compañeros míos también. Pero las cosas se plantearon así y hay que saber estar en los buenos y malos momentos. Tomo como aprendizajes de vida todo lo que ha sucedido aquí, pero tengo muchísimas ganas de jugar al fútbol.

-¿Con qué imagen se queda de su paso por aquí?

-Me quedo con la gente de A Coruña, la gente que trabaja en el club, con mis compañeros. Más allá de lo deportivo está lo humano. En mi caso, lo deportivo fue difícil, pero sí que me enriquecí como persona.