La alpinista vasca Edurne Pasabán, que el próximo mes de septiembre emprenderá con la subida al Sisha Pangma la ascensión a su decimotercer ocho mil, reconoció ayer que le gustaría convertirse en la primera mujer que consigue escalar las catorce cimas más altas del mundo por aquellos que la rodean y siguen sus progresos.
«Me gustaría conseguir este reto más por la gente que por mí, porque hay muchas personas que me apoyan», aseguró Pasabán en el transcurso de una conferencia impartida durante los cursos de verano organizados por la Fundación Rey Juan Carlos en Madrid.
La veterana alpinista vasca asume que para alcanzar su reto tiene «que ir tranquila, sin perder el norte» para evitar experiencias como la de su última ascensión Kangchenjunga, donde estuvo en peligro su vida, según reconoció al aterrizar en España.
Pugna con Kaltenbrunner
Además del Sisha Pangma, la deportista deberá coronar el Annapurna para conseguir un objetivo por el que también pugna la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner. Pasabán lo afronta con completa serenidad: «Las dos montañas que me quedan las conozco bien, ya he estado anteriormente».