Ambiente mayoritariamente rojillo en las gradas ovetenses

La Voz

OURENSE CIUDAD

14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El ambiente en el estadio universitario de Oviedo fue claramente rojillo. Sólo los aficionados locales se hicieron notar cuando Berto se dispuso a lanzar el primer penalti.

A media hora del comienzo del partido, desembarcaron en las instalaciones universitarias los tres autocares con aficionados rojillos que se habían desplazado desde Ourense al mediodía. También decenas de particulares se habían acercado con sus coches.

Las pequeñas gradas del estadio de San Gregorio enseguida se poblaron de color rojo. Bombos, camisetas, papeles lanzados cuando salió el equipo ourensanista y todo el ruido del mundo para que el Ourense se sintiera como en casa.

El silencio, por la incertidumbre del resultado y lo farragoso del juego, también se hizo notar por momentos en una afición ourensanista que no veía clara la eliminatoria.

Algún seguidor rojillo fue acompañado por la Policía Nacional al exterior del campo, pero el encuentro se desarrolló sin incidencias y la afición pudo celebrar in situ una clasificación que permite saborear un feliz final de temporada, pase lo que pase en la tercera y definitiva ronda. Los jugadores rojillos se abrazaron al final con los seguidores.