Los jugadores de España aceptan el papel de favoritos en la Copa Confederaciones que arranca hoy
14 jun 2009 . Actualizado a las 03:29 h.Por vez primera en la historia, España inicia un torneo internacional convencida de que parte como favorita. «Nos da igual el Brasil de Kaká o la Italia de Cannavaro. Afrontamos la Copa Confederaciones con argumentos acreditados para vernos campeones», proclamó Casillas en el estadio Royal Bafokeng de Rustemburgo, sede del estreno este domingo ante la floja Nueva Zelanda. «En dos años hemos demostrado que somos casi imbatibles. Creemos en nuestras posibilidades», apostilló Cesc en otro alarde de optimismo.
«España es la favorita, sin lugar a dudas. Es la selección que está jugando mejor, ganó la Eurocopa, está en un gran nivel», cree Dunga, entrenador de Brasil, cinco veces campeón mundial.
En los partidos de la roja podrá verse una imagen de contrastes: Vicente del Bosque en el banquillo y Luis Aragonés como comentarista de televisión. «Lo respetamos y sus opiniones serán bienvenidas», comentó quien ya acumula diez victorias en otros tantos partidos como seleccionador. Un año después de descubrir el oro en Viena, los jugadores recordaron con cariño a su ex. «Dejó un gran grupo y un magnífico vestuario». Palabra de Iker.
Precedente con goleada
Ciertamente, la Eurocopa supuso un alivio para los internacionales. Tal y como enfatiza su capitán, generó un plus de confianza y alegría, un cambio de mentalidad. «El final de un lastre de pesimismo». Un ambiente positivo que se trasladó a la afición, ahora exultante y antes con una sensación de vacío permanente. Respeta el portero a los neozelandeses pero su único recuerdo es brutal. Con la selección sub-17 le endosó un 13-0 en el Mundial de Egipto.
Se habla entre los jugadores de la selección de fichajes, de un posible cruce en semifinales ante la canarinha o la azurra, de la condición de número uno de España en el mundo, del hoy y el ayer en el banquillo y apenas nada del primer rival en suerte en esta Copa Confederaciones.
Para los neozelandeses, sin embargo, el encuentro de hoy tiene mucha importancia. «Conseguir un empate en Sudáfrica sería magnífico. Vencer, una experiencia increíble», subraya Ricki Herbert, el técnico neozelandés que se dio a conocer como futbolista en el lejano Mundial de España. «Para nosotros ya es motivo de orgullo poder competir contra selecciones fantásticas como la española. Los retos son enormes». Todo parabienes en la previa del ensayo del próximo Mundial. África se muestra al mundo, una noticia «excelente» para del Bosque, quien evitó dar pistas sobre un equipo a examen sin el lesionado Iniesta. Una cuestión más de formas que de fondo. Todos está bien pero no hay por qué forzar.