«Espero estar entre los 25 la próxima temporada, no por los goles, sino por la lucha día a día»
VIGO
Iago Aspas no cabía ayer en sus pantalones. Si primera frase resume su sentimiento: «Es el partido con el sueña cualquier futbolista. Debutar en Balaídos jugándonos la permanencia y marcar los dos goles es una felicidad que no se puede describir», explicó el moañés.
El canterano cree que lo de ayer es un premio a su esfuerzo: «He venido trabajando para tener minutos con el Celta. Se me ha dado la oportunidad».
Dice que salir al campo le tranquilizó, al contrario de lo que se podía esperar de cualquier debutante: «Soy muy nervioso. En el banquillo estaba rompiéndome las uñas. En el terreno de juego me sentí mejor». Pero opta por no ser el protagonista: «Prefiero que se me recuerde como uno más. Yo soy del Celta B. El mérito es de todos los jugadores», declaró.
Sobre su futuro comenta que eso «tendrá que decirlo el míster. Tendré que lucharlo. Espero estar en los 25, pero no por los goles que he marcado sino por lucharlo día a día», señaló.