Los ex futbolistas Fran y Manjarín, el técnico Raúl Caneda y el canterano del Barça Thiago descubren cómo es el único entrenador español que ha logrado un triplete
29 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Un estudioso del fútbol, un apasionado del balón, profesional, entusiasta, inteligente, vocacional... son algunas de las definiciones que hacen de Pep Guardiola aquellos que han compartido experiencias con él.
Fran, compañero de selección al que Guardiola admira tal y como demostró al escribir el epílogo de su biografía; Javier Manjarín, su compañero de prácticas en la escuela de entrenadores y con el que quedó campeón olímpico; Raúl Caneda, un amigo que fue entrenador suyo en México; y Thiago, un canterano del Barça. Cuatro personajes del fútbol que descubren al noi de Santpedor.
fran
«Fue espectacular como futbolista y ahora
lo es como entrenador»
Si por alguien ha sentido siempre debilidad el ex capitán del Deportivo es por Pep Guardiola. Una devoción recíproca, tal y como ha manifestado el entrenador barcelonista públicamente.
Para Fran, Guardiola, con quien compartió vestuario en la selección española, «era un gran compañero. Siempre intentaba ayudarte en lo que necesitaras, tanto dentro del campo como cuando traspasábamos la puerta del vestuario».
El legendario futbolista del Deportivo recuerda que con el técnico catalán pasó la que fue para él «una de las mejores semanas vividas en el fútbol». Así la relata. «Fue en marzo de 1999. Tuvimos dos partidos de clasificación para la Eurocopa, contra Austria (9-0) y frente a San Marino (0-6), Hicimos dos grandes encuentros y recuerdo que de vuelta, en el aeropuerto, me dijo dos cosas que lo definen perfectamente: "Fran, pocas veces, quizá ninguna más, vuelvas a vivir partidos de fútbol como este". La segunda cosa que comentamos era que ese era el fútbol que había que transmitir en el futuro si llegábamos a ser entrenadores. Él lo tenía muy claro, y así fue».
Fran no se cansa de hablar de su amigo: «Era uno de mis jugadores favoritos. Pocos como él sabían interpretar tan bien los partidos. Me entendía muy bien con Pep». Tal era su pasión que un día le pidió una camiseta. Guardiola no se la dio al instante, sino que tardó, porque quería dedicársela. «Al mejor 10 del fútbol español», le puso.
El ex blanquiazul destaca que «siempre fue muy estudioso» y que «este Barça lleva, por encima de todo, su sello». Subraya que es «un gran motivador» y que «sabe transmitir».
manjarín
«No solo es fútbol ofensivo, también es disciplina»
Javier Manjarín tuvo ocasión de vivir dos momentos clave en la vida de Pep Guardiola. El primero fue en 1992, cuando ambos formaban en la selección española que conquistó los Juegos Olímpicos de Barcelona. El segundo, durante los años 2005 y 2006, cuando compartieron horas de estudio, prácticas y amistad, en Madrid, mientras sacaban el título de entrenador nacional.
«Pep es de los que veías que iba a llegar. Pero no ya cuando estábamos sacando el título, sino antes incluso, cuando era futbolista. El fútbol está siempre en su boca. Habla de jugadores, de entrenadores, de partidos, de tácticas, de esquemas... Le apasiona. Es su tema preferido», recuerda el asturiano.
Manjarín lo define como «muy metódico, que quizá pueda dar una imagen de distancia, pero que realmente es muy majete y accesible. Si lo conoces, te conquista».
Sostiene el ex futbolista del Sporting y del Deportivo que «aunque como entrenador siempre se destaca de él lo bien que juega su equipo y el espectáculo que da, Guardiola no solo es fútbol ofensivo, también es disciplina».
Y Manjarín explica de dónde intuye él que le viene esa pasión por el orden y el trabajo. «Cuando hicimos el curso, él venía de jugar en Italia y se mostraba fascinado por el trabajo que allí se realizaba. Comparaba las horas que el futbolista dedica a su profesión en España con las que dedica en Italia y siempre se mostró partidario de ese régimen en el que el jugador debía vivir mucho más para su deporte».
Como compañero de prácticas y trabajos, el deportivista recuerda a Guardiola como «alguien muy serio y con el que era un seguro de vida compartir una actividad, porque sabías que no te iba a fallar y que saldría bien la cosa».
raúl caneda
«Cuando le llegó
la oportunidad de entrenar estaba muy preparado»
El segundo entrenador de la Real Sociedad lo tuvo a sus órdenes en el Dorados mexicano. Desde el conocimiento que le da haberlo tratado profesionalmente y fuera del campo lo define como «un hombre humilde que no vive del fútbol, sino para el fútbol».
Caneda explica que «a Pep, como a otros muchos ex futbolistas, le llegó la oportunidad de entrenar a su club, pero a diferencia de otros, él estaba muy preparado. Nunca se conformó, siempre ha sido muy perfeccionista».
Destaca el técnico arousano que «es el único de los discípulos de Cruyff que ha sabido plasmar su legado» y que ya cuando era futbolista «era de los que al hablar explicaban perfectamente esa filosofía de fútbol». Y en la comparativa, cree que el balompié que ha practicado este año el Barça de Guardiola «ha mejorado lo de Cruyff».
A su entender, el barcelonista no entiende la táctica y la técnica como dos conceptos diferentes. Tiende a acercarlos y así planifica los entrenamientos «de un modo organizado para que el equipo se divierta jugando».
THIAGO
«Lee los partidos como nadie, a los 10 segundos ya sabe qué va a suceder y acierta»
Admiración es lo que siente el hijo de Mazinho por el técnico azulgrana. Después de haber debutado esta temporada con el primer equipo y haberse entrenado durante toda la temporada pasada a las órdenes de Pep, el internacional español se deshace en elogios. Desde Estonia, donde estuvo hasta ayer concentrado con la selección sub-19, el centrocampista azulgrana comenta: «No es solo un entrenador, también es psicólogo. Qué manera de motivar a la gente. Es que trabajas a gusto con alguien así».
Su forma de plantear los encuentros también maravilla a Thiago: «Todo el trabajo es pensando en el balón. Practicamos situaciones que se pueden dar durante los partidos, mucha velocidad, no se pueden dar más de dos o tres toques... Y luego, te explica lo que él cree que va a suceder y llega la hora del partido y pasa así. Es como si soñara lo que va a ocurrir. Además, lee los partidos como nadie, a los 10 segundos ya sabe qué va a suceder, y acierta».