El Racing humilla a un Atlético que se aleja de la Champions

D. V.

DEPORTES

24 abr 2009 . Actualizado a las 11:20 h.

Una de cal y otra de arena. Ese es el sino del Atlético. Dicho de otra manera, la falta de calidad del equipo de medio campo hacia atrás sólo es suplida por la calidad de sus delanteros, y cuando estos no aparecen, los rojiblancos desaparecen y quedan a merced del rival. En este caso de un Racing que goleó a los madrileños. Los cántabros solo necesitaron dos balones colgados para desarbolar en 15 minutos la zaga colchonera y cantar una justa victoria.

Los locales salieron muy motivados, conscientes de la importancia del choque. Colsa ejerció de mariscal de campo y se adueñó del encuentro. La velocidad de Tchité y la envergadura de Zigic eran demasiado para Ujfaluis y el irregular Pablo.

El Sardienro era una fiesta. El Atlético no daba señales de vida. Todo lo contario, cada minuto parecía más vulnerable, desquiciado e inerte. No fue capaz de tirar a puerta en la primera mitad. Agüero tuvo un par de arrancadas de rabia abortadas por la zaga cántabra. Al menos, el argentino demostró pundonor. Pero las ocasiones eran del Racing, que antes del descanso, aprovechó un regalo del checo Ujfalusi para marcar el tercer gol.

Abel buscó en Maxi y Banega el revulsivo para la segunda mitad. El Racing se replegó a la espera de una contra que ampliará el marcador. Los rojiblancos parecían más centrados, y, en un arranque del Kun, Colsa lo agarró dentro del área. Forlán anotó el penalti.

La esperanzas del Atlético se desvanecieron rápidamente, cuando un nuevo error de la zaga rojiblanca regaló el balón a Munitos, quien de preciosa vaselina batió a Leo Franco. Todavía hubo tiempo para que Zigic consiguiera la manita y completara la fiesta local.