El juvenil celeste deberá hundir al submarino amarillo

VIGO

24 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Todos contentos. El sorteo del cuadro de la Copa de Campeones juvenil, que se celebrará en la localidad granadina de Almuñécar entre los días 4 y 10 de mayo, no disgusta a los celestes. Se medirán en la primera eliminatoria al Villarreal. Será a vida o muerte. Si ganan, estarán a un paso de la final. Si pierden, cogerán las maletas.

«Dentro de lo que había es un equipo asequible, tocara quien tocara iba a ser complicado porque todos han demostrado cierta solvencia ganando la liga regular», reconoce Pablo Lede, uno de los valuartes de la escuadra céltica. Los vigueses prepararán la competición con un partido amistoso este fin de semana frente a los juveniles del Pontevedra.

Al otro lado de la península el cruce tampoco es mal recibido. Allí espera Diego Mariño, guardameta vigués de los amarillos, que ha recibido el resultado del sorteo con ilusión. «Para mí será un partido muy bonito, es el equipo de mi ciudad y guardo muy buenos amigos allí. Tengo que defender esta camiseta pero no puedo esconder que por el Celta siento algo especial».

A Diego tampoco le disgusta el rival, al margen de sentimentalismos. «Creo que Celta y Tenerife eran los más asequibles». En el campo se cruzará con muchas caras conocidas. «Me acuerdo de aquel partido en Brunete con el Celta, nos eliminó Las Palmas en octavos de final y fue una experiencia increíble» rememora. «Era un portero que siempre cumplía y explotó cuando se marchó a Villarreal. Ha tenido una progresión imparable», destaca Lede.

El Celta espera a un equipo que muestre cierto tacto con la pelota. «Seguro que van a intentar tocar mucho, hay que tenerlos muy en cuenta porque son una de las mejores canteras que hay ahora mismo en España», subraya Martín, delantero celeste. De hecho, el submarino amarillo fue finalista de la última edición de la Copa de Campeones, en la que cayó derrotado frente al Espanyol por dos goles a uno.

Cruce de semifinales

El sorteo de la fase ha dejado dos grupos. En uno se integran Celta, Villarreal, Atlético de Madrid y Sevilla. El vencedor del encuentro entre los vigueses y los castellonenses, que se celebrará el lunes 4 de mayo, se enfrentará, por un puesto en la final, el viernes 8, con el equipo que salga victorioso en el duelo entre madrileños y sevillanos.

En el otro grupo el sistema es distinto, al tratarse de tres integrantes. Barcelona, Athletic de Bilbao y Tenerife jugarán un triangular. El vencedor será el otro finalista.