Jonay Hernández volverá a verse las caras el domingo con sus ex compañeros del Racing de Ferrol en A Malata. El lateral del Pontevedra todavía no le encuentra una respuesta lógica a la goleada encajada ante el Ciudad de Santiago. «Ahora se trata de un partido a vida o muerte, ya no hay excusas ni lamentaciones y tenemos que ir a A Malata, un estadio donde podemos conseguir un gran resultado si estamos bien centrados y hacemos el trabajo que tenemos que hacer».
Para el internacional de Venezuela la victoria le vendría de maravilla para «darle una alegría a afición, que tan enfadada está con nosotros».
La diferencia entre el Pontevedra que logró las seis victorias consecutivas y la racha actual no la sabría explicar el jugador granate. «En cuanto a los jugadores, por actitud y ganas de hacer las cosas bien, fueron las mismas. Lo único que pudo influir fue un poco la mala suerte... pero bueno, ahora lo que tenemos que hacer es no mirar para atrás y si lo hacemos que sea para quedarnos con las cosas buenas y ponerlas en práctica este domingo porque ya no tenemos margen de error», precisó.
En su regreso a A Malata apunta que en el estadio ferrolano es «complicado ganar porque es un campo en el que el Ferrol suele hacer buenos encuentros. En casa son muy incómodos y es un rival bastante complicado para cualquier equipo que va de visitante».
No obstante, plantea que el Pontevedra como entidad, como club y en jugador por jugador «creo que es mejor y vamos a ir allí sin ningún tipo de lamentaciones ni complejos porque nos jugamos la temporada en este partido».
Jonay sugiere que a lo largo de los últimos días Aurelio Gay trató de motivar a los jugadores ya que se trata de un partido importante y no solo es el tema de que el Pontevedra «esté arriba o no, sino que a nivel personal de cada uno todos luchamos por nuestras cosas: nuestra hipoteca, nuestra excusa, nuestros hijos, por lo que tenemos que ganar para en el futuro darle las mejores posibilidades y todo se basa en este partido».
Al margen de esas posibilidades que maneja el venezolano, no oculta tampoco que «tenemos la espinita clavada del partido de Copa y en Pasarón no pudimos remontar. En Liga sí me quedó un mal sabor de boca».