Como el valor en la mili, la victoria contra el Unibasket Jerez se le supone al Leyma Coruña. Para intentar el más difícil todavía en la LEB Plata, un triunfo en Chapín es lo mínimo que debe aportar el equipo coruñés para merecer su salvación en la categoría. La cita es a las nueve de esta noche. El rival, el noveno en la tabla, con tres puntos más.
Con el don de la ubicuidad que se les concede a los equipos en situaciones como esta, el Básquet Coruña empujará al Córdoba (que no se juega nada, salvo su profesionalidad) en su enfrentamiento contra el Gijón, único rival que les queda a los coruñeses después de que los andaluces venciesen la pasada jornada contra todo pronóstico al Torrons Vicens, segundo clasificado (72-75), lo que les valió la permanencia.
Y es que las cuentas solo salen de la manera más complicada posible. Triunfos en Jerez y Riazor (ante el Huesca la próxima semana) acompañados de derrotas del Gijón en las dos jornadas que le quedan.
El Básquet Coruña se presenta con todo en Jerez para tumbar al equipo local (que viene de ganar al Prat Joventut por 68 a 77) y la moral que otorga su última victoria en Riazor, frente al Plasencia Extremadura (77-70) en un partido que avanzó a tirones.
Los herculinos guardan el deseo y la esperanza de que la relajación no se apodere del Córdoba y que les permita jugarse la vida en la categoría en la última cita de la temporada, como anfitriones y ante el Huesca.
A pesar de que se ha complicado la existencia hasta la penúltima jornada, desde el club coruñés hacen cálculos en positivo para los escasos diez días de temporada que le quedan al equipo. Con todo, de necios sería negar que la empresa es sumamente complicada. Salvo que el Básquet Coruña la tiña de épica.