El Lugo somete al Pontevedra en un frenético inicio de segunda parte

CDLUGO

13 abr 2009 . Actualizado a las 17:44 h.

Un pletórico inicio de segunda mitad sirvió al Lugo para doblegar a un Pontevedra que funcionó a tirones en el Ángel Carro. Noguerol asumió la responsabilidad de los locales tras el descanso para poner contra las cuerdas a un contrincante que dejó muestras de calidad a cuentagotas. Los granates reaccionaron en el tramo final del choque, pero el tiempo se agotó antes de que los de José Aurelio Gay pudiesen arañar algún punto.

El Lugo saltó al campo con una velocidad más que el rival. En los compases iniciales los de Fonsi Valverde pusieron a prueba a un inspirado Saizar y dominaron la posesión. Pero el Pontevedra aguardó las acometidas del enemigo mientras se rearmaba con paciencia. De hecho, los granates se hicieron con las riendas del choque mediada la primera mitad y dejaron algunos detalles de gran calidad con un fútbol eléctrico y combinativo. Los de Gay gozaban del balón y los locales trataban de exprimir la velocidad de su vanguardia.

Pero el encuentro languideció después de que ambos conjuntos perdiesen el ímpetu inaugural. A partir de entonces, el Lugo se limitó a generar peligro a la contra, mientras que el Pontevedra, muy activo por ambas bandas, generaba más inquietud que ocasiones cada vez que rondaba los dominios de Javi Muñoz.

Las ideas de los locales se aclararon tras el paso por vestuarios. Los rojiblancos salieron en tromba en la segunda mitad y, bajo la batuta de Noguerol, pusieron cerco a la portería de Saizar. El mediapunta se sintió con total libertad y, a la segunda oportunidad, puso a los suyos por delante. El Lugo ofreció sus mejores minutos ante un rival que había perdido la seguridad defensiva y que apenas podía contener las violentas acometidas de las hordas de Fonsi Valverde.

Balanza

El Pontevedra se fue con decisión a por el empate después de recibir el mazazo de Noguerol. Pero el Lugo, con un fútbol muy vertical y feliz a campo abierto, se soltó ante los granates. El peligro se volvió a hacer latente para los visitantes hasta que Alberto García, de cabeza dentro del área, amplió la renta para los de Fonsi Valverde.

A los pontevedreses sólo les quedaba la heroica. Gay dio una vuelta de tuerca a su equipo para reconducir un choque que se había puesto muy cuesta arriba. Con las líneas más adelantadas, los granates fueron cercando el área de un Lugo que ansiaba sentenciar al contragolpe. Pero un penalti innecesario de Javi Muñoz propició que Gato redujese diferencias y sirviese una máxima incertidumbre para afrontar el desenlace.

La tensión inundó el Ángel Carro en el tramo final del derbi. Los locales, que no acababan de cerrar el marcador, se vieron sometidos por un Pontevedra que tocaba sin generar demasiado peligro. No obstante, las pérdidas de tiempo se convirtieron en aliadas de los rojiblancos y los pupilos de José Aurelio Gay vieron cómo el sueño de la promoción navegaba hacia la orilla opuesta del Miño.