La relación entre Hamilton y Ron Dennis está deteriorada y el piloto medita dejar la escudería
09 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El nuevo escándalo en el que se ha visto envuelto McLaren-Mercedes, que otra vez tendrá que dar explicaciones ante el Consejo Mundial de la FIA, amenaza con descomponer el equipo de fórmula 1, donde el mismo Lewis Hamilton está planteándose la huida.
Según aseguró ayer el diario alemán Bild , el jefe deportivo de Mercedes, Norbert Haug, tuvo incluso que convencer al piloto británico para que no abandone el conjunto angloalemán. La relación entre el campeón del mundo y el presidente de McLaren, Ron Dennis, parece haberse deteriorado gravemente, pues según medios británicos fue precisamente el patrón del equipo quien instó a su hijo deportivo a mentir en Australia ante los comisarios de carrera.
La hora de la verdad ya está fijada para el 29 de abril en París, cuando aún no han pasado siquiera dos años de la histórica sanción de 100 millones de dólares y la descalificación del Mundial de constructores con la que el Consejo Mundial castigó a McLaren por espionaje.
La medida del nuevo castigo es aún una incógnita: desde una multa económica hasta una nueva exclusión del campeonato.
El hecho es que el ya despedido director deportivo del equipo, Dave Ryan, y Hamilton condujeron a un error a los comisarios de carrera con sus declaraciones tras el Gran Premio de Melbourne, el primero de la temporada. Hamilton, como ya apuntó el The Sunday Times , parece librarse de culpa con su descalificación retroactiva de la carrera a causa de su confesión ante la prensa internacional el viernes en Sepang, antes del Gran Premio de Malasia. Las acusaciones van dirigidas al equipo. «Celebramos la oportunidad de trabajar con la FIA en el mejor interés de la fórmula 1», destacó McLaren en un comunicado emitido el martes tras la citación ante el Consejo Mundial.
Nueva violación del 151c
Curiosamente, al igual que hace dos años en el caso del espionaje, las flechas plateadas deberán responder de nuevo ante una posible violación del artículo 151c del Código Internacional Deportivo, que sanciona cualquier tipo de comportamiento contra el espíritu del deporte.
El diario The Times contactó con McLaren para que aclarara cuál había sido el papel de Dennis en el caso, pero el equipo remitió al proceso en marcha y lo mismo hizo Mercedes. Según el Bild, el británico, que esta temporada cedió el puesto de jefe de equipo a Martin Whitmarsh, sobre quien también llueven las críticas, realizó hasta 80 llamadas para intentar que Hamilton no confesara sus mentiras, como sucedió más tarde en su contrita rueda de prensa.
En la investigación posterior a la carrera de Melbourne, Hamilton y el ya ex director deportivo Ryan aseguraron que no hubo ninguna instrucción de equipo para dejar pasar a Trulli con el coche de seguridad en pista. Sin embargo, las conversaciones de radio estaban grabadas y pese a una segunda reunión con los comisarios antes del Gran Premio de Malasia, no hubo ningún intento de retractarse del falso testimonio.