José Aurelio Gay se mostró resignado con la remontada de la Cultural y restó trascendencia al hecho de que sus jugadores optaran por la táctica suicida de encerrarse atrás durante más de 35 minutos. «Nos cuesta mucho estar en fase defensiva si no tenemos el control del juego o por lo menos cierta posesión del balón. Por ello, el equipo tiende a replegarse un poco y a trabajar atrás con espacios más reducidos. Eso suele pasar en muchos equipos y esta vez nos ha pasado a nosotros», comentó el entrenador del Pontevedra.
En una línea similar apuntó que «esa es la realidad. Cada vez que salíamos no conseguíamos mantener la pelota en campo contrario y en las pocas ocasiones que la sujetamos, con Charles y luego con Yago, el equipo no se atrevió a dar el paso adelante porque sabía que enfrente tenía a un conjunto que le iba a hacer daño».
Además, manifestó que «me hubiera gustado haber visto este partido once contra once porque era una buena piedra de toque para comprobar en que nivel se encuentra el equipo. Desgraciadamente no ha sido así y no podemos sacar conclusiones porque jugamos treinta y no se cuantos minutos con uno menos frente a uno de los mejores rivales del grupo».
Asimismo, defendió que «once contra once íbamos ganando, controlando la situación y estuvimos bien. Luego no. Se impusieron claramente en la posesión de la pelota y en las llegadas».
Acerca de la actuación del colegiado, con cierto humor afirmó que estuvo «bien. Que vamos a decir si el partido ya ha acabado. Desde el banquillo no sé ve la línea en la jugada del penalti y desconozco si fue dentro o fuera, pero creo que lo arrastra. De todas formas, también hubo una jugada más que dudosa con Charles y otra que no recuerdo a quien se la hicieron».
Gay quiso ver el lado optimista del 2-2. «La lectura tiene que ser positiva. Tenemos un punto más y queda una jornada menos. Cuando llegué el objetivo era afrontar el final con opciones y estamos muy vivos. Tuvimos la victoria en la mano, pero después se nos puso tan mal que pudimos perder», destacó el madrileño, quien aseguró que Yuri estaba hundido en el vestuario por la tontería que provocó su expulsión.
Cervera, muy autocrítico
«Estoy contento porque hemos ganado un punto después de ir perdiendo 2-0 tras realizar una muy mala primera parte en defensa y en actitud. Hay que ser justos y reconocer que cuando se quedaron con diez nos vinimos arriba, logramos empatar e incluso pudimos ganar. Pero solo a partir de ahí, antes no», explicó Álvaro Cervera.
«Ya sabemos lo que hay, o estamos al 100% o somos un equipo muy mediocre. Y en nada, con una peinada de cabeza y un saque de falta de medio campo, nos hicieron dos goles. Luego tuvieron un mano a mano. A partir de ahí, el partido estuvo dividido», recalcó.
Y añadió que «lo mejor que hace este equipo es defender. Si queremos ir al 2-2..., me imagino que eso habrá divertido al público porque se hicieron cuatro tantos, pero a mí este tipo de partido me gustaría que acabara 0-2 y no empatado porque las jugadas en las que encajamos los goles las sabemos defender bien».
Para acabar aclaró que «la liga se nos está haciendo muy larga. Jugamos con 12 o 13 jugadores y me da la impresión de que hay mucha gente cansada de lo que pasa en el campo, fuera de él y de todo».