El presidente del Celta, Carlos Mouriño, ha confirmado a todos los efectos la información surgida esta semana sobre la posibilidad de que el club solicite un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para realizar una reducción de plantilla.
El entidad se lo ha comunicado en los últimos días a los miembros del Comité de Empresa, con quienes ha venido negociando el convenio colectivo que no se ha renovado desde el 2007. En el 2008 hubo una congelación de los sueldos y este año también pretende que no los trabajadores sigan sin una subida en sus sueldos.
Mouriño no se esconde y admite que la posibilidad está abierta porque en la situación actual el Celta no puede permitirse mantener lo que considera un exceso de personal. «Lo hemos contemplado, y están los administradores concursales que son los que tienen que decidir si es conveniente para el Celta hacer un ERE», comentó el presidente. La iniciativa siempre partiría del Celta, aunque los administradores tendrían que dar el visto bueno en función de su conocimiento de la situación económica del club.
El máximo responsable celeste destaca que hay un exceso de personal en el club, concretamente en un área determinada: «Queremos evitar esa posibilidad pero realmente creemos que el Celta está muy sobrado de personal. Estamos convencidos de que hay muchos puestos administrativos que no tenían porque estar ahí. En este caso de crisis tremenda si podemos evitar el ERE haremos todo lo posible para que la gente siga estando en el Real Club Celta a pesar de que seguimos considerando que estamos excedidos en algún número de personas», insistió Mouriño.
El club no ha contemplado la posibilidad, en principio, de que dicho ERE afecte a los altos ejecutivos, cuyos sueldos han elevado considerablemente la partida de gastos destinados a personal no deportivo.
El retraso en los pagos
Carlos Mouriño salió ayer al paso también para justificar el retraso en el pago de la nómina de enero a todos los trabajadores del club, incluidos los futbolistas.
«Hemos tenido un retraso en el pago por una circunstancia muy especial de unos problemas que no nos pagaron unos proveedores cuando nos aseguraron que sí. Pero ya está arreglado y el lunes tendrán todo en su cuenta. Está garantizado», aseguró.
Califica el hecho de muy puntual porque asegura que hasta ahora se han hecho siempre todos los pagos religiosamente. Está convencido de que no se repetirán este tipo de problemas en el futuro y añade que este retraso no significa que el plan de viabilidad corra peligro por los problemas de liquidez.
Impugnación de Placente
Se refirió también Carlos Mouriño al tema de las impugnaciones presentadas contra los datos aparecidos en el informe concursal. De su resolución dependerá que el proceso se resuelva con mayor o menor rapidez.
A partir de ahí, y con el acuerdo con Hacienda a punto de cerrarse, el proceso concursal entraría en su fase definitiva, con la convocatoria de junta general extraordinaria de accionistas para aprobar una ampliación de capital, y posteriormente la Junta de Acreedores, en la que se cerrará el acuerdo para el plan de pago de la deuda.
Cinco de las ocho impugnaciones que se presentaron están ya cerradas con acuerdos amistosos. De las tres que quedan las más complicadas, según Mouriño, son la de Diego Placente y Seragua, que están presentando más complicaciones y no se descarta que al final requieran una resolución judicial, lo que prolongaría algo más el proceso.