El balcánico sufrió un lapsus que podría indicar que la próxima temporada jugará en el Ademar
PONTEVEDRA
Marko Curuvija también habló del Mundial. A diferencia del vuelo, su experiencia en Croacia fue muy positiva. «Tenemos que estar contentos porque nos quedamos a un solo punto de jugar las semifinales. No lo conseguimos, pero podemos decir que ahora Serbia está entre las mejores selecciones del mundo y que en el futuro podremos llegar más lejos», manifiesta. «Quedarnos a las puertas de luchar por las medallas es como para sentirse satisfecho porque el seleccionador era nuevo. Toda la gente de mi país está muy contenta», añade.
Acerca de su actuación personal apunta que «jugué bastante, pese a que en una selección así no es fácil tener demasiados minutos. No quedé del todo satisfecho porque el juego que se realiza es muy diferente al que se practica aquí».
Y a continuación sufrió un extraño lapsus que podría indicar que la próxima temporada jugará en León. «En la selección no se juega mucho con los extremos y por eso no metí goles. Aquí en el Ademar se mueve más la pelota hacia esa posición y puedo anotar más tantos. De todos modos, estoy contento con mi actuación», defiende.
La pregunta fue inevitable. «Marko, se ha equivocado de equipo. ¿Es que va a jugar en el Ademar el año que viene?. Y se puso algo tenso. «¡Ah!, perdona. En, en, en, en... el Teucro. No tengo ninguna oferta, lo que ocurre es que me despertaste y me equivoqué», declara Curuvija.
De vuelta al Mundial asegura que «lo hicimos muy bien contra Dinamarca. Estuvimos ganando de siete y ocho goles todo el tiempo y al final perdimos de uno. Luego ganamos un partido muy duro contra Noruega y empatamos con Alemania. Estos dos son los que me dejaron más satisfecho».
Y para concluir declara que «hay que cambiar el chip y entrar en la dinámica del equipo. No se puede esperar demasiado ante Ciudad Real, pero no tengo miedo porque el Teucro se va a mantener en Asobal».