La historia de Albert Essilfie, el adolescente ghanés en paro que milita en el Gran Peña, recorrió las venas del mundo del deporte. Y las dejó hirviendo. Las lesiones, por desgracia, son demasiado frecuentes. En la suya, tal y como avanzó La Voz, subyace un componente que le otorga un drama personal todavía mayor.
Su condición de inmigrante, que huyó del hambre como polizón, para buscarse la vida está presente. «Nos duele en el alma por que su situación es muy complicada, pasó por una casa de acogida, vivió con unas monjas y ahora que empezaba a salir adelante le pasa esto», lamenta su técnico Martín Blanco.
Sus compañeros del juvenil, así como los integrantes de todas las plantillas del Gran Peña han respondido al llamamiento de la directiva. «Los chavales se han ofrecido al momento, se están involucrando mucho», destaca su preparador.
El diminuto apartamento que ocupa se ha quedado ridículo para semejante multitud. El grueso del plantel, junto a la directiva encabezada por su presidente, Ricardo Lores, están de visita. Los compañeros le firman el yeso y se multiplican las bromas. No hay cama para tanta gente, pero Albert podrá dormir hoy algo más tranquilo.
Colaboración institucional
El llamamiento no ha pasado inadvertido en las instituciones viguesas. El Concello también ha reaccionado tras leer las vicisitudes por las que atraviesa Albert. «Falei co vicepresidente, Carlos Blanco, para poñerme a disposición do Gran Peña e poder achegarnos por alí e participar da solidaridade que está habendo có rapaz», admite el concejal de Deportes, Xabier Alonso.
Además del apoyo moral, el edil garantiza una aportación económica. «Non podemos decir que lle imos a solucionar a vida ó chaval por que as axudas que podemos emitir son regladas, pero nos sumaremos como Concello a esa vía que abriu o clube para ofrecerlle a colaboración momentánea que precisa», destaca el edil.
Alonso apuesta por una solución más a largo plazo. Lograr que Albert pueda volver a trabajar en cuanto su tibia y su peroné se lo permitan.