El Ciudad pelea por su destino en una Segunda B que se desangra

SANTIAGO

La categoría de bronce del fútbol español malvive peor que nunca. En las últimas campañas creció el número de equipos que acaban la temporada con problemas económicos y que apuraban los plazos para satisfacer las deudas con los jugadores a fin de evitar el descenso administrativo. Pero, hasta las Navidades eran excepciones los clubes que no estaban al día.

Esta campaña la situación ha dado un vuelco. Hay entidades al borde de la desaparición, colectivos que amenazan con no presentarse a jugar, mensualidades pendientes desde poco tiempo después de que empezase a rodar el balón, y una amplia relación de futbolistas que han pedido la baja en sus equipos debido a los impagos.

Estampas reivindicativas

Las estampas de plantillas que se arrodillan en un momento del partido, que saltan a la cancha con camisetas de protesta o que protagonizan una sentada empiezan a ser bastante habituales los fines de semana.

Entre los que acusan la falta de liquidez emerge el Ciudad de Santiago, que solo ha podido abonar dos nóminas hasta la fecha. En diciembre, la plantilla lanzó un ultimátum: o cambiaba la situación o los futbolistas pedirían la baja en bloque.

Consiguieron que se les ingresase una mensualidad y el compromiso de apoyo de un grupo de empresarios que prefiere mantenerse en el anonimato. Si se cumplen las expectativas, el mecenazgo empezará a dar sus frutos a partir del mes de febrero.

El presidente solo se encuentra pendiente de la asamblea convocada para el 13 de febrero para cesar y dejar paso a quienes quieran coger las riendas.

Actualmente está a la espera de que una entidad bancaria acepte adelantar dinero con cargo al convenio de colaboración firmado con el Concello y correspondiente al pasado ejercicio, por importe de 60.000 euros. De momento no hay respuesta.

Gastos apremiantes

No obstante, Suárez Alén ha adelantado que la falta de liquidez obligará a echar mano del primer efectivo que entre en las arcas para atender pagos con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, entre otors, para evitar recargos. Y la cantidad que reste, que no ha sabido cuantificar, será para la plantilla.

A pesar de la delicada situación que atraviesa, hasta las oficinas del club siguen llegando ofertas de futbolistas dispuestos a embarcarse en la nave verdiblanca. Y no solo eso.

La pasada semana se concretó el fichaje de Raúl García, que dejó un Lanzarote a la deriva para recalar en el Ciudad de Santiago convencido de que a partir de febrero empezará a llevar una vida más tranquila. Ha firmado por dos temporadas. Le convenció el proyecto.