Entre las críticas y acusaciones recibidas ayer por Calderón por parte de los medios informativos está la de haber manipulado «la reunión de un modo vocinglero y grosero». Así lo afirma David Gistau en un artículo de opinión que firma en el diario El Mundo .
Asimismo, el periodista afirma que «alejados los propósitos de grandeza renovada para el escudo, y perdido cualquier rastro de señorío y modelo de comportamiento, Calderón ya solo puede aspirar a festejar su propia supervivencia y la de su red clientelar tejida entre directivos, empresarios cómplices y peñistas orgánicos».
Volvieron los ultras
Por su parte, Enrique Ortego destaca en As el apoyo brindado a Calderón por Ultras Sur, un grupo que «hacía ocho años no acudía a las asambleas», algo que contradice lo manifestado por el presidente, que aseguró que acudían todos los años.