Pepe Murcia eligió a dedo a Peña y Rubén para llevar el brazalete por lo que ahora debe decidir si los relega
09 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El regreso de Borja Oubiña a los terrenos de juego coloca a Pepe Murcia en un dilema. El técnico apostó por saltarse la norma del Celta durante, al menos las dos últimas décadas, y retiró el derecho de la plantilla a elegir sus capitanes. El entrenador céltico decidió a dedo que los elegidos serían Peña y Rubén como jugadores con más experiencia, y miembros de la plantilla de la pasada temporada. Ahora, con el regreso de un emblema para el celtismo, será Murcia el que deba decidir si le entrega los galones a Oubiña o prefiere mantener la situación actual.
En este momento, Peña, un jugador con 24 partidos oficiales en su currículum con la camiseta del Celta, es el primer capitán del equipo vigués. El central boliviano tiene a su favor, según el técnico, la veteranía por edad -aunque no es el más viejo del plantel ya que lo es Notario-, y por número de partidos ya que acumula casi 300 encuentros en la Liga española.
La segunda opción para llevar el brazalete es Rubén. El santiagués ni es de los veteranos, ni acumula tanta experiencia de juego, pero el hecho de que ya estuviese la pasada campaña y su personalidad, inclinaron al técnico en su favor en detrimento de otros compañeros.
Oubiña fue el jugador que se dirigió a la afición en la presentación del equipo el pasado verano en Balaídos, a pesar de estar lesionado. Sin embargo, las fuentes consultadas por este diario apuntan a que se le pidió que hablase pero no como capitán, sino como jugador de la casa.
Tras esa presencia pública del vigués como representante de la plantilla, no ha habido más. El día que Pepe Murcia leyó un comunicado por el fallecimiento del hijo del presidente Carlos Mouriño, lo hizo acompañado de Rubén y Peña. Oubiña no estuvo a pesar de ser considerado como un estandarte del actual Celta por el propio Consejo de Administración.
La decisión de otorgar la capitanía está solo en manos de Murcia, ya que él tomó la determinación el día que comenzó la pretemporada. El técnico se saltó el procedimiento habitual de votación entre todos los jugadores, con argumentos como que por un lado Oubiña estaba lesionado, y por otro que los jugadores con más años de continuidad en el club, eran demasiado jóvenes para ser capitanes. Estos son los casos de Roberto Lago y Jonathan Vila. También podía haber utilizado la carta de Noguerol, que salió de la cantera celeste, y por edad también podría asumir ese papel, pero no lo hizo.
El vestuario no se opuso a esta decisión del técnico, según parece debido a su bisoñez, pero varios componentes del plantel si han apuntado lo extraordinario que resultó este proceder. La titularidad de Oubiña está próxima, porque aunque antes de enero no parece probable, todo indica que con el comienzo del 2009, el medio centro comenzará a tener un peso específico en el equipo. Habrá que ver si con brazalete o sin él.