El Celta logra brindarle a su presidente los tres puntos que le había prometido

Víctor López

VIGO

El Celta dio ayer un espaldarazo a su credibilidad. El refuerzo motivador que tenían los celestes lo exprimieron en el campo hasta el punto de marcar sus mejores números en esta Liga. La promesa de brindarle a su presidente la primera victoria a domicilio, fue un aliciente que llevó a los celestes a conseguirlo.

El cuadro vigués siguió en el prólogo el mismo guión que en los últimos partidos. Un arranque enchufado que le llevó a crear en seis minutos ocasiones como para cerrar el encuentro. A los pocos segundos Dinei encontró el poste de la meta cordobesa. Instantes después, una internada de Ghilas terminó en un pase envenenado del argelino que Ceballos introdujo en su portería.

Con el marcador en ventaja, Dinei y Trashorras tuvieron opciones para agrandarla. Sin embargo, fiel a su estilo, el Celta volvió a estropear este buen inicio. Entre otra grave laguna de Peña, y una media salida de Notario, Asen y Gastón Casas dispusieron de todas las facilidades para lograr el empate. Una vez más los celestes veían como se torcía lo que debía ser un resultado bastante cómodo a su favor.

Una fase accidentada con las lesiones de Dani Abalo y Katxorro favoreció los intereses vigueses. Los locales no pudieron aprovechar por distintos parones la corriente positiva que genera hacer un gol. El partido hizo un reset. El partir de cero fue como reescribir la historia. El Celta volvió a mandar y a sentirse tan fresco como al principio.

En esa recuperación encontró, además, su segundo gol. Óscar Díaz, que había entrado por Abalo, centró y Dinei gozó de hasta dos oportunidades para rematar. El regalo de Pierini le permitió ampliar su cuenta en esta Liga. Con este bagaje lo normal era ganar, pero los célticos juegan demasiado a la ruleta rusa.

Tras el descanso, el Córdoba volvió a nivelar el encuentro. Un buen centro de Cristián Álvarez lo cabeceó a placer Asen. La zaga céltica, concretamente Peña, se empeñaba en seguir con concesiones y los andaluces tuvieron una oportunidad para ponerse incluso por delante. Un choque entre Notario y Gastón Casas lo evitó, y que el árbitro no cayese en la tentación de pitar penalti.

El plus de motivación

A los célticos les quedaba por utilizar su plus de motivación. Ese deseo de homenajear a Juan Camilo Mouriño les dio alas a los jugadores de Pepe Murcia. Trashorras frotó entonces su lámpara. El genio sacó de su chistera un pase formidable con el que Ghilas encontró una autopista hacia el portero rival. Su primer disparo lo repelió el meta pero tras el rechace no pudo con el segundo.

Al Córdoba le llegó la estocada con una entrada alocada de Cristián Álvarez que significó su expulsión. Ahí Trashorras volvió a encontrar a un compañero, esta vez a Dinei, y el brasileño hizo el cuarto. Parecía la sentencia, pero otra relajación de Peña, permitió a Yordi meter a los suyos en el partido y hacer que los minutos finales fuesen de una incomprensible agonía. El Celta logró el triunfo y logra aumentar a diez encuentros su racha sin perder.