La suerte no está acompañando en los compases iniciales de la Liga, en lo que a lesiones se refiere, al Azkar. Así, el técnico, Bruno García, se ve condicionado por estos contratiempos, e incluso este sábado, ante el Manacor, no sabe con qué efectivos podrá contar, toda vez que no se conoce aún el alcance de la dolencia de Adri, hasta que sea sometido hoy a una resonancia magnética.
El equipo arrastra una baja de larga duración, la del capitán Riquer, que finalmente, a principios de agosto tuvo que ser operado de su tendinitis rotuliana, y que está realizando la primera fase de su recuperación en Madrid. Su reaparición no se producirá todavía hasta dentro de unos meses.
También parecía de larga duración la lesión de Hugo, que fue sometido, antes de la pretemporada, a una artroscopia para arreglar uno de sus meniscos. Al final, su mejoría ha sido más rápida de lo esperado y, aunque aún no está al nivel de sus compañeros, ya jugó sus primeros minutos ante el MRA Navarra.
El tercer jugador tocado es David, que padece una radiculopatía en su muslo izquierdo, que ya le impidió estrenarse contra el Navarra, y que le hace ser seria duda para el sábado. El jugador gallego realiza trabajo específico de fisioterapia.