Dos horas después de que los activistas desplegaran sendas pancartas cerca del Estadio Nacional, comenzaba en la entrada del Palacio Imperial la última etapa del recorrido de la antorcha. La multitud en la plaza de Tiananmen, fuertemente acordonada, estaba compuesta por espectadores previamente seleccionados.
El presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos (BOCOG), Liu Qi, entregó la antorcha al astronauta chino Yang Liwei en la Puerta del Mediodía de la Ciudad Prohibida, el complejo palaciego desde donde los emperadores chinos gobernaban el país.
También el baloncestista chino de la NBA Yao Ming era una de los primeros portadores, con lo que quedó descartado como candidato a encender la llama olímpica en la ceremonia de inauguración de mañana en el Estadio Nacional de Pekín. La presencia del popular vallista Liu Xiang en el inicio de esta etapa desató la incertidumbre de los chinos sobre quién será el último en portar la antorcha.
Solo una estrecha fila de jubilosos espectadores saludó la antorcha al inicio de etapa en la plaza de Tiananmen. Pero no cualquier ciudadano pudo acercarse tanto al fuego olímpico.
Dieciséis temidos kilómetros
La llama olímpica recorrerá 16,4 kilómetros de la capital china durante tres días hasta el Templo del Cielo. Entre sus 433 portadores está el realizador de cine y director de la ceremonia de apertura, Zhang Yimou.
La etapa pequinesa podría ser una de las problemáticas, aparte de las ya completadas en las conflictivas regiones del Tíbet y Xinjiang.
Las fuerzas de seguridad chinas temen que manifestantes intenten provocar acciones que atraigan la atención de los medios y de los miles de periodistas extranjeros que ya están en Pekín.