El Flaco volverá a ser titular en Riazor el sábado, tras dos años y medio de tiniebla deportiva a causa de una triple operación de rodilla que estuvo a punto de retirarlo
23 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.A Juan Carlos Valerón se le pierde la mirada en una tiniebla oscura y dolorosa cuando recuerda que su último partido como titular en Riazor tuvo lugar hace dos años y casi ocho meses. Su rodilla izquierda hizo crac el 22 de enero del 2006, frente al Mallorca, y a la rotura del ligamento cruzado anterior siguieron otras dos intervenciones, en julio de ese año y en marzo del 2007. Tras derrotar al contumaz fantasma de la retirada, El Flaco recuperará este sábado la titularidad perdida en Riazor. Con una idea fija: jugar mientras el cuerpo aguante.
-El sábado se le va a encoger un poquito el corazón.
-Imagínate... Pero lo que me hace más ilusión es volver a la normalidad y que jugar este partido no sea solo una anécdota.
-Usted que es tan creyente, ¿cuántas veces le pidió a Dios que le dejase jugar de nuevo?
-En los momentos difíciles uno recurre a Él, aceptando siempre su voluntad. Si Dios permite que siga jugando, intentaré hacer las cosas lo mejor posible.
-¿Pero hasta cuándo?
-Pues jugaré mientras el cuerpo aguante y pueda disfrutar en el campo. Mientras la gente disfrute con lo que hago, intentaré estar ahí. Cuando vea que mi nivel no es suficiente para estar en un equipo como el Deportivo, habrá que pensárselo.
-¿Y se retirará aquí o bajará el nivel para seguir en activo?
-No lo sé, son cosas que no me planteo por ahora. Intento disfrutar del momento.
-La afición desea que se quede para siempre.
-Jo, y yo también, pero bueno... A ver, a ver.
-En Israel ya fue titular. ¿Tuvo buenas vibraciones?
-Estoy muy contento por lo que supuso ese partido después de tanto tiempo, una alegría inmensa. Ya me conoces y sabes que intento ser una persona fría para que todo sea bastante normal, pero el partido de la Intertoto fue muy especial para mí. La verdad es que la pretemporada va bastante mejor de lo que yo esperaba.
-Por lo que hemos visto en Haifa, ese pase largo de precisión milimétrica no lo va a perder jamás. Por ahora ha sobrevivido a tres operaciones de rodilla.
-Estoy contento en ese sentido, siempre ha sido mi forma de jugar y ojalá pueda seguir así.
-¿Se da cuenta usted de que tiene un don para el fútbol? Tan claro como usted lo ven cuatro o cinco jugadores, no más.
-No, no, yo creo que en el fútbol hay mucha gente con grandes cualidades. Lo que pasa es que es más vistoso lo que hacemos los futbolistas ofensivos, pero todo el mundo, a su manera, tiene sus virtudes.