Durante todo el fin de semana, tanto Alonso como Renault hablaron de opción de podio. Pero las circunstancias de la carrera volvieron a dar al traste con las esperanzas de la escudería francesa.
«La decepción depende de las expectativas que cada uno se quiso creer después de los entrenamientos. Soñamos siempre con un podio, vale, pero después de tener nueve puntos en siete carreras como teníamos, lo más lógico era pensar en lo que ha sucedido», explicó Fernando Alonso, quien analizó lo ocurrido en la salida. «Ni en el simulacro ni al final del pit lane encontré el mapa de salida correcto», dijo.
«Podíamos optar a dos o tres paradas. La vuelta 15 nos permitía esas dos opciones y optamos por la primera porque íbamos lentos y si nos detenemos otra vez seguramente hubiéramos sufrido más problemas de tráfico», valoró Alonso sobre la estrategia de su escudería.
Arriesgar o no, la cuestión
«En Canadá y Mónaco arriesgué y no acabé. Aquí corro normal y termino octavo, tal y como hubiera llegado en Montreal y Montecarlo si también apuesto por carreras normales. Es decir, que la vida sigue igual, no cambia para nada. Y con la estrategia sucede algo parecido. Si arriesgas y sales en primera o segunda fila pareces tener opción pero al final acabas octavo. Y si vas a parar más allá de la vuelta 20, como todo el mundo, saldría octavo y acabaría octavo», se resignó. «Siempre tienes la esperanza de que el coche pueda ir bien en carrera, sobre todo cuando sales delante, no tienes tráfico, tampoco gente te moleste, y puedes marcar tu ritmo, pero hoy era demasiado lento y no había nada que hacer», añadió. Sobre el adelantamiento de Piquet dijo que «había un Force India que dejó pasar a Webber, pero a mí no me vio. Le evité como pude pero me pasé de la curva y lo aprovechó Nelsinho para adelantarme».
Preguntado por si había coche nuevo, el asturiano no ahorró ironías: «De momento no sé nada, igual están trabajando ya en él y a mí no me lo han enseñado».